Lesiones orales

En el post de esta semana vamos a abordar un tema relativamente frecuente en los niños: las lesiones orales en la infancia o también conocidas como estomatitis.

Aunque son benignas, pueden ocasionar problemas, ya que el dolor puede ser muy importante e impedir una correcta alimentación de los niños, especialmente en los lactantes.

Lesiones orales

Generalmente estas lesiones suelen tener una causa infecciosa, especialmente por virus.

¿Pero, qué es la estomatitis?

Es la inflamación de la mucosa oral y puede afectar a:

  • Las mejillas.
  • Las encías.
  • La lengua.
  • Los labios.
  • La garganta.
  • Etc.

Una causa muy común es una incorrecta higiene bucal. También es frecuente en pacientes desnutridos (muy raro en nuestro medio) o cuándo se usan prótesis de ortodoncia mal ajustadas o al principio del tratamiento.

Pero fijaros, a veces se producen por alimentos o bebidas calientes u otras situaciones que afectan a todo nuestro organismo, como algunos medicamentos, reacciones alérgicas o en situaciones ya más severas como son los casos de pacientes que están bajo radioterapia.

A continuación, vamos a ir viendo los diferentes tipos de estomatitis más frecuentes.

ESTOMATITIS AFTOSA

La estomatitis aftosa, también conocida como aftas, es un tipo muy común de lesión de la mucosa oral. En la mayor parte de los casos, estas lesiones consisten en pequeñas úlceras de color amarillo, de forma redondeada u ovalada, que se localizan preferentemente en el suelo de la boca, mucosa interior de los labios, bordes y punta de la lengua.

El primer signo de desarrollo de la lesión es una sensación de ardor para posteriormente empezar a apreciarse la úlcera, que tarda entre uno y dos días en desarrollarse.

Las úlceras son dolorosas con el roce y pueden hacer que comer y beber sea difícil, dependiendo de la ubicación. El dolor suele durar de tres a cuatro días, hasta que empiezan a curarse.

La mayoría de las lesiones de tamaño medio se curan en dos semanas o menos. Las lesiones más grandes pueden durar varias semanas.

La causa de la estomatitis aftosa es desconocida, pero este problema se ha relacionado con factores genéticos, nutricionales e inmunológicos, así como con infecciones bacterianas.

En la mayoría de los niños, estas lesiones se presentan de forma ocasional. Sin embargo, algunos pacientes las tienen de forma recurrente (estomatitis aftosa recurrente), sin que se conozca la causa de esta recurrencia.

El tratamiento más utilizados son:

  • El ácido hialurónico en gel o spray, administrado tópicamente.
  • También se utilizan en algunos casos los corticoides administrados de forma tópica.
  • Los enjuagues con clorhexidina también se emplean, aunque la edad es un factor limitante.

Para combatir el dolor y permitir que el niño pueda alimentarse bien, se puede utilizar el ibuprofeno a las dosis habituales.

ESTOMATITIS HERPÉTICA

También llamada Gingivoestomatitis herpética, se presenta generalmente en la infancia temprana pero también en adolescentes y adultos. El agente causal es el virus del herpes simple (VHS), generalmente el subtipo VHS-1. Las personas pueden adquirir esta enfermedad infecciosa con el contacto directo o indirecto con una persona infectada. Las personas con una infección activa, especialmente los niños, deben evitar tanto el contacto interpersonal directo como indirecto durante al menos dos semanas, o hasta que los síntomas hayan desaparecido completamente.

Las lesiones orales empiezan con una inflamación de la mucosa oral, con aparición posterior de vesículas que rápidamente se ulceran y pueden provocar dolor, a veces intenso. La encía aparece inflamada y enrojecida pudiendo sangrar fácilmente con el menor estímulo.

Estas úlceras se localizan preferentemente en la mucosa oral peribucal, paladar blando y duro, encía, lengua y labios. Se acompañan de adenopatías regionales dolorosas (ganglios inflamados) y, en ocasiones, fiebre y mal estar general. El dolor producido puede dificultar la alimentación de estos niños. El cuadro se resuelve totalmente en un período aproximado de 2 semanas.

Lesiones orales

Lo peor de estas lesiones es el dolor y la falta de apetito que ocasionan

El tratamiento es sintomático. Hay que ofrecer abundantes líquidos y no dar aquellos alimentos que puedan causar más molestias (zumo de naranja, etc).

Proporcionar una dieta blanda y asegurar un adecuado aporte de líquidos orales son medidas básicas y uno de los pilares importantes en el tratamiento y control adecuado de estos pacientes.

El tratamiento con Ibuprofeno a las dosis habituales disminuye el dolor y permite que el pequeño tolere mejor la alimentación. También se pueden utilizar de modo tópico anestésicos como la lidocaína.

En algunos casos hay que tratar con fármacos antivirales, siendo el aciclovir el más eficaz, bien en forma tópica o sistémica, pero es fundamental su administración en las primeras fases de la infección. Sin embargo, el tratamiento del herpes oral recurrente con aciclovir tiene un efecto limitado y siempre ha de ser prescrito por el pediatra.

En aquellos casos en los que el cepillado dental pueda resultar doloroso, el uso de enjuagues bucales con colutorios o preparados basados en clorhexidina puede ayudar en la limpieza de la boca hasta que pase el proceso.

Una advertencia importante que se debe hacer es la de evitar el contacto con personas inmunodeprimidas y neonatos ya que se pueden contagiar y sería de riesgo para ellos.

HERPANGINA

Se trata de una infección producida por el virus Coxsackie. Se ve con más frecuencia en niños menores de 4 años.

Se caracteriza por:

  • fiebre, malestar general, mialgias (dolor muscular), dolor de garganta y disfagia (dificultad al tragar).

Posteriormente aparecen úlceras dolorosas en la pared posterior de la boca y faringe, haciendo así el diagnóstico diferencial con la gingivoestomatitis herpética, porque en ésta última, como hemos hablado antes, se localizan las lesiones  en la parte anterior de la boca.

El tratamiento es sintomático. Ya sabéis que la mayoría de los virus son auto-limitados. No requieren antibiótico (¡sé que lo sabéis pero es bueno recordarlo!).

MUGUET

Por último, las infecciones micóticas (por hongos) pueden afectar a la cavidad oral. La más frecuente es la candidiasis oral. El hongo causante es la Candida albicans.

Es asintomática aunque a veces suele haber sensación de ardor al contacto con alimentos ácidos.

Los síntomas más comunes son la formación de placas blancas de aspecto cremoso que se observan en boca que, además, está enrojecida pero al tocarlos se desprenden con facilidad.

Es muy frecuente en lactantes. Se localizan más frecuentemente en paladar, encía y mejillas.

El tratamiento en estos casos sí requiere fármacos específicos frente a hongos, son los llamados antifúngicos (Nistatina, Miconazol, etc) administrados de manera tópica, de nuevo siempre bajo las indicaciones del pediatra.

Lesiones orales

     Ante cualquier duda siempre al pediatra primero

Seguro que muchos habéis tenido alguno de estos casos, en general muy molestos y en ocasiones largos pero sin mucha importancia, aunque eso sí, los pequeños lo pasan mal y son unos días que dejan de comer o lo hacen peor.

Espero que ahora tengáis una mejor idea de estos problemas y sepáis que hacer si veis estas lesiones en sus bocas. No os olvidéis de acudir a vuestro pediatra para que os haga un buen diagnóstico.

Feliz semana

Pediatra de Urgencias