Tolerar la frustración 3

Todos nos frustramos de vez en cuando

Es una sensación muy desagradable, de impotencia, no conseguimos lo que nos proponemos, nos hace sentir muy mal. A veces, la frustración mal canalizada puede traer problemas de agresividad.

Y aprender a tolerarla, a llevarla, es más que importante. La vida de nuestros hijos va a estar llena de baches (como cualquier otra) y tienen que aprender que no todo sale bien y que a veces toca pasarlo mal. En nuestra mano está enseñarles a enfrentarse a lo negativo de un modo positivo, para que aprendan o acepten sin que el sufrimiento sea grande y sin descontrol.

Tolerar la frustración

Todos sabemos definir bien que es la frustración:

Es una emoción que se presenta cuando un deseo, un proyecto, una ilusión o una necesidad no se llega a cumplir.

Por tanto la frustración se va a presentar como enfado, tristeza y en ocasiones hasta con angustia y ansiedad.

Tolerar la frustración y ser capaz de afrontar los problemas y las limitaciones del día a día es un tema de actitud y por tanto, si se educa y se trabaja, mejorará.

¿Qué es lo que les ocurre a los pequeños?:

Desde que nacen hasta que ya han crecido bastante están rodeados de personas que les hacen la vida muy fácil. Obtienen sus deseos de un modo rápido y sencillo: generalmente llorando.

En esta etapas tan tempranas, no podemos hacerles entender con palabras el por qué del NO.

Además, no saben esperar y tampoco tiene muy desarrollado el tema empático: la capacidad de pensar en los deseos y necesidades de los demás.

El mundo entero se mueve para y por ellos. Y es una etapa normal. 

Pero poco a poco tendremos que empezar a enseñar a los niños a tolerar la frustración.

¿Por qué?:  ¿Qué ocurriría si un niño llega a la adolescencia obteniendo siempre todo lo que necesita y quiere?, sencillo: no sabrá tolerar o llevar la sensación de frustración cuándo la vida no le ponga las cosas sencillas y habrá, entonces, un problema más difícil de tratar (enséñale ahora todo lo que de pequeño no le enseñaste y borra de su memoria todo el aprendizaje anterior en relación a la facilidad en conseguir todo sin esfuerzo).

Uno de los problemas que se producen en la adolescencia, debido a esta falta de aprendizaje, son las conductas agresivas reincidentes. Se sienten tan mal que el enfado es el único modo de sacar todo su malestar.

¿Cómo será un niño con poca tolerancia a la frustración?

  • No saben manejar bien las emociones. Son niños explosivos en lo bueno y en lo malo.
  • No son pacientes.
  • Necesitan satisfacer sus necesidades de forma inmediata. Si no lo consiguen pueden tener rabietas y llanto fácil. Sobre las rabietas ya os hable: aquí.
  • Son exigentes.
  • Pueden desarrollar cuadros de ansiedad o depresión.
  • Son niños que piensan que se lo merecen todo, y ven la injusticia ante cualquier límite que se les establezca.
  • Son niños que les cuesta ser flexibles ante los cambios de circunstancias, planes, etc.
  • Suelen tener puntos de vista radicales, es decir: blanco o negro, no ven la gama de grises y además suelen tener poca empatía o si la tienen, sus necesidades están por encima de la de los demás.

Por tanto, es importante poner límites específicos para cada edad y madurez del niño.

Se que esto ya lo habéis oído muchas veces pero no deja, por ello, de ser menos importante:

No podemos proteger a nuestros hijos de todo. La sobreprotección y la permisividad no conducen a nada bueno para ellos, pero, ojo, tampoco la inflexibilidad por parte de los padres y autoritarismo..ningún extremo es bueno.

En cada situación hemos de aplicar unos límites claros y dejar la flexibilidad suficiente para que ellos elijan y se desarrollen plenamente como personas libres e independientes que van a ser.

Vayamos a lo que más nos interesa…

¿Qué hacer para enseñarles a tolerar la frustración?

  1. Dar ejemplo. Como actúen los padres a la hora de afrontar las situaciones adversas es la mejor enseñanza para los hijos. En una casa con padres que pierden los nervios fácilmente, ante cosas sin importancia (se rompe un vaso, se ha manchado el sofá con salsa de tomate), no podemos pedir niños que luego no imiten. Todos nos enfadamos, pero ha de ser consecuente el grado al problema y sobre todo, buscar siempre la solución y no la culpabilidad.
  2. Educarle en el esfuerzo. Pocas cosas en esta vida nos las dan regaladas, para casi todo se necesita esfuerzo, trabajo, interés, algo de empeño. Sobre todo, si queremos conseguir buenos resultados. Estamos, además, ante una sociedad muy competitiva. El esfuerzo y el amor propio a uno mismo en querer hacer las cosas bien es importantísimo.
  3. No les demos todo hecho. Por que si no, nunca tendrán la opción de equivocarse y por tanto superar  adversidades.
  4. Marcarle objetivos. Por supuesto, van a depender de su edad y capacidades. Tenemos que pedirles lo que sabemos que pueden hacer con éxito y con algo de esfuerzo para que cuándo lo consigan se sientan bien.
  5. No ceder ante sus caprichos, rabietas, lloros cuándo estén en este estado de frustración. Si lo hacéis, será todo más difícil la próxima vez, habrá aprendido que de este modo se consiguen las cosas.
  6. No todo se consigue YA…hay cosas que requieren perseverancia y tiempo. Esto es algo que tiene que saber y entender.

 

Si conseguimos pequeños fuertes y con estrategias para superar los problemas, tendremos adultos resolutivos y más felices. La vida lleva implícita la frustración.

Feliz semana a todos

Pediatra de Urgencias

 

 

3 thoughts on “Tolerar la frustración

  1. Reply Carolina Mar 20,2018 8:23 am

    Fantástico post, gracias!!

  2. Reply Cristina Mar 23,2018 12:38 pm

    Qué bien explicado!!!y qué difícil ponerlo en práctica!!!!

Comenta

  

  

  

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.