Tú eliges por Víctor Küppers 6

Es una de las frases que más me marcaron de la charla de Víctor Küppers que tuve el placer de escuchar, en el teatro Capitol de la Gran Vía Madrileña, hace tan solo unos días.

Víctor Küppers

Si queréis saber quien es Víctor Küppers, lo mejor es que os metáis en su página web, creo que os interesará (pinchad aquí).

Y os preguntaréis, ¿¿qué hago escribiendo, en un blog de pediatría, sobre desarrollo personal??. Pues, muy sencillo, esta charla y estas ideas puede ayudar a todos y aplica directamente a la familia. Así que, el post de esta semana va enfocado a vosotros adultos que nos seguís, que sin vuestro entusiasmo y alegría sería más difícil que tuvierais armonía familiar.

No os voy a destripar mucho el contenido de la charla, creo que merece la pena que  vayáis a escucharle; porque, no solo dice cosas sencillas, fáciles de seguir y sobre todo verdades que se nos olvidan muy a menudo, sino que te ríes mucho y eso siempre sienta bien.

Víctor nos hizo pensar con algunas de las frases que nos dijo. Como dice él, no son suyas, él las coge y las trasmite ( él dice copiar y pegar) pero es mucho más…es un copia y pega con mucho sentido, creando un contenido propio suyo. Al menos, es así como lo veo yo.

Una de las frases que quiero compartir con vosotros es la siguiente:

Lo más importante en la vida es que lo más importante sea lo más importante: Stephen Covey.

¿¿Y qué es para vosotros, los que sois padres, lo más importante???.  Yo creo que una gran mayoría pensaréis  y diréis:

Nuestros hijos.

Pero, ¿qué es lo que nos ocurre?. Que el día a día, los problemas, la carga de trabajo, nos hacen dejarles para una segunda, tercera o incluso cuarta línea de prioridades y cuándo estamos con ellos: ¿Qué pasa? que nuestro cansancio,  tristeza o problemas rondando por nuestras cabezas producen que ellos, que son lo más importantes, no lo sientan porque no tienen ni nuestro tiempo, ni nuestra calidad en el trato.

Víctor tiene clara una cosa:

Tú decides, tú eliges tu estado de ánimo.

Claro, todos podemos pensar: mira que listo, a él le irá muy bien, vive (como él nos dijo) cerca de los Pirineos, en plena naturaleza, tiene un trabajo que le gusta, una familia, le va todo aparentemente bien; qué fácil es hablar de alegría cuándo no hay problemas…pero, no es así.

Él, también, nos dice esto:

Es verdad que la vida tiene dramas como pueden ser el fallecimiento de seres queridos, accidentes, enfermedades, etc. Los dramas, por desgracia, no tienen solución. Los dramas hay que sufrirlos y solo el tiempo atenúa un poco el dolor. Si uno padece dramas tiene todo el derecho del mundo a no estar alegre ni ser entusiasta, ¡solo faltaría!.

Pero los que no padecemos dramas en este momento estamos para ayudar a los que sí los sufren, no vale mirar a otro lado, y lo mínimo que se nos puede pedir es que valoremos las cosas que nos funcionan bien. Los que no padecemos dramas tenemos “circunstancias a resolver” y no se puede perder la alegría por eso.

La verdad es que pienso igual, aunque no siempre sea fácil. Pero, ¿de qué sirve estar todo el día cabreado por los problemas cotidianos que se nos presentan?. De nada, estamos perdiendo horas de vida de calidad, horas de felicidad o al menos de calma.

El enfado existe y ha de existir, nos hace aprender de los errores, poner a gente en su sitio o darnos cuenta de cosas que no hemos de repetir; pero una vez que hemos aprendido del error o que ya ha pasado, de nada sirve la cara mohína, la mala leche o malas formas, porque no solo sufrimos nosotros, sino toda la familia y sinceramente, ellos, los niños, no lo merecen.

No podemos perder el tiempo enfadándonos por cosas secundarias, perdiendo la alegría por tonterías, que hay que vivir para ayudar a los demás y siendo conscientes de que la vida es brutal.

Cuando uno se lamenta, no hace nada para avanzar. Normalmente nos quejamos de lo que no depende de nosotros y no nos centramos en lo que sí depende de nosotros. Luchar no garantiza el éxito, pero llorar (yo diría quejarse) garantiza el fracaso.

Tened en cuenta que:

  • Cuándo estamos alegres somos la mejor versión de nosotros mismos.
  • Lo que dice la psicología positiva es:
    • La diferencia entre el tú en su mejor versión y el tú en su peor versión es el estado de ánimo.
    • El tú en su mejor versión hacer que seas una madre/padre sensacional.
  • No todas las cosas se pueden cambiar, son como son, pero lo que sí podemos controlar es nuestro estado de ánimo. Esto sí depende de ti.
  • No debemos poner el estado de ánimos dependiendo de las circunstancias.

Cuando uno está contento la vida es genial.

Víctor Küppers

Él tiene una fórmula para definir el valor que tiene una persona, es muy sencilla:

Valor personal (V) es igual a la suma de conocimientos (C) y habilidades (H) multiplicada por la actitud (a).

Esta es para él la fórmula del éxito personal. Dejando muy claro que lo que más importa, porque multiplica y por tanto, engrandece el valor personal es la actitud.

La alegría no es algo que solo venga de manera espontánea, como ocurre muchas veces, sino que es nuestra responsabilidad crearla en los momentos donde no la sintamos.

Todas las personas que no viven con alegría y no tienen ningún drama en su vida se han conformado con la mediocridad.

¿Cómo se consigue crear alegría?

Con actitudes positivas, sintiendo pasión por lo que hacemos o busquemos esos momentos, cuidando lo más importante que tenemos: a nosotros mismos, la familia, los amigos, los hobbies….

O, ¿solucionamos algo con gritos, llantos, enfados o tristeza?, esto solo consigue un desahogo momentáneo que es necesario siempre y cuando sea limitado y después nos sequemos las lágrimas o nos quitemos el enfado y nos pongamos manos a la obra para recuperar la calma, la positividad y la lucha de nuestras vidas.

Víctor Küppers nos dice que hay que educar la mente para ver la parte positiva de cada día o de nuestras vidas, a pesar de que no haya mucho dinero, el trabajo no nos llene nada y sea solo una obligación o no tengamos muchos momentos de ocio y disfrute.

Independientemente de nuestras situaciones, siempre que no haya un drama debemos y podemos ver la parte buena que tenemos y sentirnos bien por ello.

Víctor cerró la charla explicándonos esto:

La premisa es sencilla: para ser feliz, la manera más rápida y sencilla es ser amable con los demás. Así de simple.

En una de las entradas de su blog, nos cuenta esto:

 Gandhi decía que “tenemos que ser el cambio que queremos ver en el mundo”. Quieres un mundo mejor?, tu tienes que ser mejor. Un mundo más generoso?, pues tu el primero. Más justo? Empieza tu también.

Lo único que controlamos al 100% es nuestra manera de ser y no se puede exigir al resto del mundo algo que uno mismo no hace. Además, uno se va dando cuenta de que nuestra actitud influye en la manera en que percibimos las cosas, por eso cuando uno cambia su actitud, su entorno también empieza a cambiar. Pues eso, que el cambio empieza por uno mismo.

Somos como elegimos ser. La genética influye, pero el resto depende de nosotros. 

Cosas que puedo hacer independientemente de lo que hagan el resto, cosas para las que no hay excusa si no se hacen, cosas que si muchos hiciéramos, quizá cambiaríamos el mundo, cosas que si cada uno hace, seguro que al menos cambia el suyo:

  1. Sonríe.
  2. Utiliza las palabras “por favor” y “gracias”.
  3. Dile a los demás cuanto les quieres. Dedícales tiempo, amor se escribe t-i-e-m-p-o.
  4. Acepta a los demás como son. Sin querer cambiarlos y valorando lo bueno que tienen que es mucho.
  5. Saluda con alegría a todas las personas. A todas, conocidas y desconocidas.
  6. Escucha a los demás. Preocúpate por ellos. Pregúntales por sus cosas.
  7. Ayuda a los demás siempre que puedas. Bien pensado, puedes siempre.
  8. Anima y levanta el ánimo a las personas que lo necesitan.
  9. Ten detalles y sorpresas con los demás.
  10. Llama por teléfono a tus padres.
  11. No te quejes, haz algo para mejorarlo.
  12. Pasea por la naturaleza.
  13. Sé agradecido y valora lo que tienes.
  14. Relativiza los problemas. Solo cuatro son graves.
  15. Genera paz y armonía a tu alrededor. No quieras tener siempre razón o que se haga lo que tu quieres.
  16. Pide perdón cuando te equivoques.

Yo, ante esto, solo puedo decir Amén.

Estos puntos no arreglan un problema grave, pero hacen que nuestro día a día sea más amable, menos dramático, soluciona pequeños problemas y nos hace sentir mejor. Desde luego, creo que además, son ideales para enseñárselos a nuestros hijos.

¡Hasta la semana que viene!

Víctor Küppers

Ruth

6 thoughts on “Tú eliges por Víctor Küppers

  1. Reply Maria Jun 26,2017 9:55 am

    Un post fantástico!!!! enhorabuena

  2. Reply MªÁngeles Jun 26,2017 10:41 am

    Hola!
    Muchas gracias por esta inspiradora entrada!!
    Feliz verano!
    Un abrazo.

  3. Reply Raquel Jul 2,2017 9:56 am

    Me gustaria pensar asi pero es imposible mi hijo súper delgado había cojido pesoy zss gastroenteritis ha perdido de nuevo peso esto es un sufrimiento y una pelea constante! Es cierto que el peso perdido por enfermedad lo recuperan pronto,? No le llevó s la guarde para no ponerse malo y al final no puedo evitar wuejuegue con otros niños en el parque esto es un sufrimiento grscias

    • Reply PediatradeUrgencias Jul 3,2017 8:58 am

      Buenos días Raquel, entiendo que tu pequeño estará bien controlado por su pediatra y que si tiene un peso muy bajo te habrán recomendado complementos a su dieta para mejorar su peso y su condición física. La salud de nuestros hijos es nuestro mayor sufrimiento. Mi único consejo es que sigas las recomendaciones de tu pediatra y que cualquier duda y antes de sufrir miedo acudas a él para que pueda explicarte el mejor tratamiento o te deje tranquila si la cosa está controlada. Animo y ten paciencia, seguro que según vaya creciendo va mejorando. Un abrazo.

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