Cual Es El Umbral Del Dolor Del Ser Humano?

¿Qué es el umbral del dolor? –

  • Autores: Montserrat Prado Rodríguez Barbero
  • Localización: Dolor: Investigación, clínica & terapéutica , ISSN 0214-0659, Vol. 29, Nº. 4, 2014 , págs. 141-145
  • Idioma: español
  • Títulos paralelos:
    • What is the threshold of pain?
  • Texto completo no disponible (Saber más. )
  • Resumen
    • español El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable que se asocia a algún tipo de lesión (echo que no deja de ser paradójico, ya que es una respuesta ante una estimulación dañina). Es un dato totalmente subjetivo, valorable y a tener muy en cuenta por parte de cada individuo, ya que suele avisar de un estado anormal que está padeciendo el sujeto. Este indicativo se va a disparar y nos va poner en alerta en diferentes periodos dependiendo del umbral del dolor que tenga cada uno.

      El umbral del dolor se define como la intensidad mínima a partir de la cual un estímulo se considera doloroso. No hay que confundirlo con la tolerancia al dolor, que es la intensidad máxima de dolor que somos capaces de soportar.

      Ninguno de los dos indicativos, aunque en este caso nos centraremos en el umbral del dolor, son constantes en todos los sujetos ni a lo largo de la vida, sino que, como han confirmado diversos estudios, se ven influenciados por la genética, factores sociales y emocionales, entre otros.

    • English It is known that pain is a disagreeable sensory and emotional experience that is associated with some type of injury (I begin paradoxically, since it is a response before a harmful stimulation). It is totally subjective, assessable information and borne in mind by every individual, since it is normally a warning of an abnormal condition that it is going to affect the subject. This indication is set off and alerts us at various times, depending on the threshold of the pain that has each of us has.

      The threshold of pain is defined as the minimal intensity from which a stimulus is considered to be painful. It should not be confused with the tolerance to pain that is the maximum intensity of pain that we are capable of enduring.

      Neither of these indications, though in this case we will focus on the threshold of pain, are constant in all subjects throughout our life, but diverse studies have confirmed it is going to be influenced by genetics and social and emotional factors, amongst others.

¿Quién tiene más alto el umbral del dolor?

Cual Es El Umbral Del Dolor Del Ser Humano El sexo importa cuando hablamos de dolor. Es una creencia general que las mujeres tienen mayor tolerancia y un umbral más alto para sentir dolor que los hombres, una característica biológica que les permite, por ejemplo, soportar el dolor de un trabajo de parto; pero ¿existe evidencia científica de que el sexo marca una diferencia en el procesamiento del dolor?  ¿Es más común el dolor en mujeres o en hombres? La relación entre el sexo y el dolor es compleja y por extraño que parezca no comenzó a investigarse hasta la década de los 90s.

  • Distintas limitantes rodean a los estudios epidemiológicos del dolor, entre ellos factores culturales (en algunas sociedades, por ejemplo la occidental, los hombres tienden a disimular más el dolor que las mujeres), factores sociales (acceso equitativo a los servicios de salud), fallas o inconsistencias metodológicas y por último el hecho que quizá no se publican estudios en los cuales no se encuentran diferencias significativas por no ser atractivos para las revistas científicas;

Es muy representativo un estudio publicado en el 2008 con una muestra de más de 85,000 personas de 17 países distribuidos en todos los continentes. En él encontraron que el dolor crónico es más común en mujeres (45%) que en hombres (31%), además encontraron una mayor prevalencia de depresión asociada al dolor en la población femenina.

Evidencia creciente indica que distintas condiciones específicas parecen provocar de forma más común dolor en mujeres que en hombres, entre estas causas encontramos distintas enfermedades musculoesqueléticas (dolor lumbar), osteoartritis, fibromialgia (casi tres veces más común en mujeres), dolor neuropático y migraña.

Los hallazgos encontrados para otras condiciones son inconsistentes y parecen reflejar que no hay una diferencia significativa en la prevalencia ni en la intensidad del dolor (dolor por cáncer, cefalea tensional). No solo el dolor es más común en mujeres, distintos estudios han mostrado que la intensidad, frecuencia y duración del dolor puede ser mayor para las mujeres que para los hombres.

¿El sexo es importante en la tolerancia al dolor? Distintos modelos experimentales se han creado con la intensión de contestar esta pregunta. Los resultados no son homogéneos, aproximadamente en el 75% de los estudios, las mujeres tienen menor tolerancia al dolor que los hombres y el umbral para sentir dolor parece ligeramente menor en mujeres; sin embargo, no todos los reportes han publicado los mismos resultados y todo parece indicar que las diferencias en la sensibilidad al dolor dependen del tipo de estímulo doloroso que se aplique.

¿Qué subyace las diferencias en la percepción del dolor entre hombres y mujeres? La investigación clínica y básica se ha enfocado predominantemente al estudio del papel de las hormonas sexuales en la modulación del dolor. Se ha encontrado que las mujeres son más tolerantes al dolor durante la fase folicular del ciclo menstrual; sin embargo, los resultados en humanos son inconsistentes habiendo un mayor efecto en animales de experimentación.

Además con el uso de estudios de imagen se han encontrado diferencias en la activación de distintas estructuras cerebrales entre hombres y mujeres al percibir un estímulo doloroso. Por último, lejos de ser una competencia en la tolerancia al dolor entre sexos, los datos llaman la atención.

La mayor parte de investigación básica en dolor se hace en animales de experimentación del sexo masculino, esto para evitar factores de confusión con respecto al ciclo de la hembra; el hecho de que en las mujeres el dolor sea más prevalente e intenso hace necesario que se intensifique la investigación sobre los mecanismos implicados en esta notoria diferencia.

Por otra parte, continúa existiendo sexismo en la manera de tratar pacientes con dolor. En el 2014 fue publicado un estudio donde se les daba a médicos (mujeres y hombres) a evaluar distintos casos clínicos de dolor lumbar en pacientes de ambos sexos; el resultado fue que las mujeres con dolor lumbar recibieron más tratamiento antidepresivo e interconsulta a servicios de psicología (un tratamiento menos dirigido hacia el dolor y más hacia un trastorno psiquiátrico) que los hombres, de forma interesante este tratamiento fue dado predominantemente por las médicos mujeres.

En conclusión, existe un mayor riesgo de desarrollar dolor crónico en mujeres, el umbral al dolor entre sexos varía con el tipo de estímulo provocado y se requiere de la intensificación en la investigación sobre las diferencias biológicas que subyacen el procesamiento diferente del dolor entre hombres y mujeres.

Alfredo Manzano Sinapsis MX Bibliografía Bartley EJ, Fillingim RB. Sex differences in pain: a brief review of clinical and experimental findings. Br J Anaesth. 2013 Jul;111(1):52-8. doi: 10. 1093/bja/aet127. * Artículo gratis en la siguiente liga:  http://www.

ncbi. nlm. nih. gov/pmc/articles/PMC3690315/ Fillingim RB, King CD, Ribeiro-Dasilva MC, Rahim-Williams B, Riley JL 3rd. Sex, gender, and pain: a review of recent clinical and experimental findings. J Pain. 2009 May;10(5):447-85. doi: 10. 1016/j. jpain. 2008. 12. 001. *Artículo gratins en la siguiente liga:  http://www.

¿Cómo saber cuál es mi umbral de dolor?

No existe ninguna  prueba objetiva única que sirva para medir el dolor. No hay termómetros ni aparatos sofisticados que marquen la intensidad de cuanto nos duele… Ante un mismo dolor -por muy común que sea como un esguince-  no hay dos pacientes que lo sientan y valoren de la misma manera: para uno puede ser una molestia leve y para otro un dolor muy severo.

Para poder medir el dolor lo más habitual es que tu médico especialista te pida que valores en una escala de 0 a 10 su intensidad correspondiendo a 0 la ausencia de dolor y a 10 un dolor insoportable. Entre 1 y 3 situaríamos el dolor leve.

El dolor moderado se marcaría entre 4 y 6 y el dolor intenso entre 7 y 9. Una de las variaciones de la escala más utilizada por los especialistas para medir el dolor es el test EVA: el médico te presentará un gráfico con una escala marcada del 1 a 10 solicitándote que señales la intensidad de tu dolor: Escala para medir el dolor Test Eva dolor Durante la consulta tu médico especialista te hará otras preguntas sobre cómo sientes el dolor, tus emociones y sentimientos. También se interesará por cómo afecta y condiciona a tu vida normal, los cambios que ha supuesto su aparición, cómo duermes y descansas, si ha crecido tu ansiedad… Y podrá pedirte que realices pequeños ejercicios para valorar los cambios en la intensidad de tu dolor en función de tu postura….

¿Cuál es el dolor más alto?

Yeomans, especialista en Anestesiología, Perioperatorio y Medicina del Dolor de la Universidad de Stanford, considera que el peor dolor que puede sufrir un ser humano es el provocado por lo que se denomina neuralgia del trigémino.

¿Qué es el umbral del dolor alto o bajo?

El dolor y el umbral del dolor. – El dolor es una señal de nuestro cuerpo , de nuestro sistema nervioso, que nos avisa de que algo no va bien. Y es aquí donde aparece el umbral del dolor , es decir, la intensidad mínima de un estímulo que despierta la sensación del dolor.

¿Cuánto dolor puede soportar una mujer?

En un debate a esta pregunta, l as mujeres pensarán que nada hay más doloroso que traer un hijo al mundo. Los hombres por su parte afirmarán que el dolor más insoportable es una patada en los testículos. Un vídeo realizado hace un tiempo por el canal de Youtube AsapCiencie intenta echar luz sobre esta cuestión de una manera muy didáctica.

Para las mujeres pasado el momento del parto, la revolución de las hormonas y la llegada del bebé hacen, poco a poco, olvidar las horas de dilatación, las contracciones y el puerperio. Además también existe una especie de pacto de silencio entre madres, sobretodo ante otras mujeres que aún no lo han sido, para intentar minimizar el dolor del alumbramiento.

Sin embargo, pa ra los hombres, un golpe en sus genitales les provoca un dolor enorme, que en ocasiones les deja casi sin sentido. Sufren náuseas, aumento de la presión arterial, de la frecuencia cardíaca y sudoración. En el vídeo explica que hay un rumor que afirma que el cuerpo humano pude soportar hasta 45 DEL unidades de dolor.

  1. Con esta cifra, una mujer puede llegar a sentir 57 DEL durante el parto (algo así como lo equivalente a fracturarse 20 huesos a la vez);
  2. En el caso del hombre, una patada en los testículos supone más de 9000 DEL de dolor;

Sin embargo esta medición no existe. Los dos dolores suponen reacciones muy similares en el cerebro , pero de nuevo surge un problema más allá de la respuesta física, porque el dolor es muy subjetivo. Cada persona, más allá que sea hombre o mujer, percibe el dolor de una manera diferente.

¿Por qué las mujeres aguantan más el dolor?

‘Hemos realizado algunos estudios con ratones y estas neuronas, donde encontramos que las hembras preñadas que tienen una elevación de la progesterona (hormona muy importante en las mujeres ) tienden a ser más tolerantes al dolor ‘.

¿Cuáles son las 5 escalas del dolor?

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) define el dolor como «una experiencia sensorial y emocional desagradable vinculada con daños reales o potenciales a los tejidos, o descrita en términos de dichos daños». Esta definición engloba evidentemente aspectos subjetivos del mismo y reacciones fisiológicas al dolor.

  • Partiendo de esta base, deberemos basar la medición del síntoma dolor en lo que el paciente nos diga o informe;
  • Sin embargo, disponemos de variables, parámetros o escalas que nos registrarán la intensidad del mismo y nos informarán de qué grado de dolor presenta el paciente y su respuesta al tratamiento instaurado;

Nos basamos en variables fisiológicas, escalas unidimensionales, escalas multidimensionales, cuestionarios y otros métodos comparativos. Cualquier método o escala que se deba aplicar debe ser individualizado, aplicado a cada paciente en particular y continuado en el tiempo.

Variables fisiológicas Basadas en parámetros que acompañan o acontecen durante el período álgico. Así, tenemos que numerosos índices neurovegetativos, como expresión del sistema nervioso autónomo, se utilizan para traducir la intensidad del dolor: frecuencia cardíaca, presión arterial, resistencia y conductancia cutáneas, sudación y lagrimeo, temperatura y, por último, el estudio de volúmenes y capacidades respiratorias, tanto la capacidad vital, la capacidad residual funcional, como el VEMS, guardan cierta correlación con el dolor agudo postoperatorio (intervenciones torácicas, abdominales, etc.

También se observan cambios en el eje neuroendocrino como respuesta al dolor, objetivándose una alteración de los niveles plasmáticos de catecolaminas, glucagón, hormona adrenocorticotropa (ACTH), ADH, etc. El grado de aplicabilidad en la medición del dolor es escaso; además existe una pobre concordancia entre dichos parámetros y la intensidad del mismo.

En la actualidad, la tomografía de emisión de positrones (PET) permite identificar y valorar variables fisiológicas como el flujo sanguíneo cerebral y el consumo de oxígeno cerebral asociados a estímulos dolorosos y su distribución cerebral.

Escalas de medición de la intensidad del dolor Consiste en establecer una medición del dolor desde el punto de vista clínico, a través de la información verbal o escrita que nos aporte el paciente. Podemos establecer varios criterios en la aplicabilidad de dichas escalas: unidimensional, multidimensional, otros métodos.

  • Escalas unidimensionales Escala de categoría verbal, de descripción verbal,de valoración verbal, ordinal o descriptiva simple Todos estos atributos definen esta escala unidimensional (valoran una única dimensión del dolor: la intensidad);

Son escalas muy simples y de fácil manejo. Miden la intensidad del dolor, para saber qué tipo de respuesta tiene el paciente a la administración de analgésicos. Originariamente la escala ordinal fue establecida por Keele (1948): ligero-moderado, intenso-agonizante (muy intenso).

El paciente elige entre una lista de adjetivos como los anteriormente referidos su expresión subjetiva del dolor. Otras escalas de adjetivos utilizados puede ser la escala de cuatro puntos: nada-leve-moderado-intenso.

Dundee, en 1968, introdujo cinco adjetivos: 0: ausencia de dolor; 1: dolor ligero; 2: dolor moderado; 3: dolor intenso; 4: dolor muy intenso. Melzack propone una escala ordenada en varios adjetivos: suave-incómodo-penoso-horrible-agudísimo. Todos estos conceptos o adjetivos varían tanto en el tiempo, como de un paciente a otro.

  1. Todas estas escalas pueden reflejar el grado de alivio del dolor que expresa el paciente a la administración de analgésicos: 0: sin alivio; 1: alivio ligero; 2: alivio moderado; 3: alivio completo;
  2. Los adjetivos utilizados pueden expresar tanto el grado de intensidad como aspectos emocionales del mismo: a) para la ansiedad: ninguna, moderada, grave, insoportable, y b) para la depresión: ninguna, moderada, grave, insoportable;

Por tanto, podremos reflejar tanto la intensidad del dolor como el alivio alcanzado y otros aspectos emocionales. Son muy sencillas, pero poco sensibles para observar cambios mínimos de la intensidad analgésica, son unidimensionales y el paciente no puede optar a puntos intermedios entre una estrategia y otra, y los espacios entre ellas no reflejan una proporcionalidad adecuada.

  • Escala de categoría numérica-escala numérica Aunque es unidimensional, mejora la sensibilidad con respecto a la anterior;
  • Fue descrita por Downie en 1978;
  • El paciente elige un número de la escala en relación con la intensidad que percibe;

Las escalas numéricas pueden tener diferentes puntos límites: 0-10, 0-20, 0-100, etc. Todas tienen iguales la distribución de sus intervalos. El límite inferior sería la ausencia de dolor y el valor numérico superior el peor dolor imaginable. Escala analógica visual Morfológicamente consiste en una línea recta de 10 cm de longitud que puede adoptar tanto una forma horizontal como vertical.

  • Sus extremos o límites, mínimo (ausencia de dolor) o máximo (peor dolor imaginable), están marcados;
  • El paciente que experimenta la sensación álgica señala un punto de dicha línea, que luego medimos nosotros desde el límite inferior en milímetros o centímetros: Sin dolor- Peor dolor posible Escalas multidimensionales Cuestionario del Dolor de McGill (MPQ), test de McGill-Melzack, McGill Pain Questionnaire Fue establecido por el Dr;

Melzack y Casey en la Universidad de McGill (Canadá). Fue introducido en 1975 y fue aceptado a escala mundial por su gran utilidad, sobre todo en relación con síndromes dolorosos crónicos, aunque también utilizable en ocasiones en dolores de tipo agudo.

Conlleva el estudio y la valoración del dolor multidimensional con descripciones referentes a características sensoriales, emocionales, afectivas, localización del dolor, intensidad, etcétera. Melzack establece tres dimensiones en la valoración del dolor: a) sensorial-discriminativa; b) afectiva-emocional, y c) cognoscitiva-evaluativa.

Éstas se dividen a su vez en subclases que definen características o adjetivos de diversa graduación, obteniéndose puntuaciones de cada dimensión que configuran conjuntamente una puntuación global. Se utiliza en investigación del dolor, dolores crónicos, estudios comparativos, etc.

El cuestionario de McGill recoge 20 grupos de adjetivos que reflejan las dimensiones anteriormente citadas (sensorial-afectiva-evaluativa) en orden ascendente: ­ Número de grupos: 20. ­ Número de subgrupos: 10: componente sensorial; 5: componente afectivo; 1: componente evaluativo, y miscelánea: resto.

Cada adjetivo presenta una cualidad que expresa el paciente (p. ej. , hormigueo) o cantidad (p. ej. , 5-atroz), con una puntuación parcial. La lista presenta 87 descripciones de las dimensiones dolorosas. Este modelo tridimensional tiene gran aceptación, pero requiere un tiempo prolongado para su realización (aprox.

20 min), requiriendo un mínimo nivel cultural debido a su complejidad, lo que lo hace poco útil en dolores agudos (p. ej. , dolor postoperatorio). Breve cuestionario del dolor (BPI) Utiliza los términos «peor, mínimo o corriente».

Fue desarrollado en la Universidad de Wisconsin en pacientes con síndromes dolorosos crónicos y dolor oncológico. Establece la dimensión emocional del paciente y la interferencia del dolor con actividades de la vida cotidiana (sueño, ánimo, actividades sociales, diversión, etc.

Valora e incluye el estado psicológico. Escala o índice de Karnofsky (Performance Status) Se utiliza principalmente en enfermos oncológicos, donde, a través de una escala que refleja distintas actividades o tareas, muestra el estadio evolutivo de la enfermedad.

Se valora de esta forma la actividad o funcionalidad física del enfermo. MMPI (Inventario de Personalidad Multifásica Minnesota) Es largo y complejo. Consta de 556 cuestiones con 10 escalas. En la actualidad, existe una segunda revisión MMPI-2. Utilizado en dolor crónico.

  • Establece cuatro tipos de personalidad: a) hipocondríaco; b) con depresión reactiva; c) somatizador, y d) manipulador;
  • Perfil del impacto de enfermedad (Sickness Impact Profile [SIP]) Es uno de los instrumentos utilizados para estudiar la conducta dolorosa;

Incluye 12 categorías que nos informan sobre el estado de salud del paciente: movilidad, deambulación, movimiento, sueño, trabajo, conducta emocional, etc. Tiene 136 ítems y requiere un tiempo prolongado para su realización, proporcionando un perfil, tal como indica su enunciado, de incapacidades que presenta el paciente en dolores crónicos.

Cuestionario de problemas de enfermedad crónica (Chronic Illness Problem Inventory [CIPI]) Es parecido al anterior. Se basa en la realización y evaluación o inventario de aspectos relacionados con la enfermedad crónica (conducta, patrón de sueño, actividad sexual, limitaciones, etc.

) Otros métodos de medición del dolor Método comparativo, pareado o combinado Consiste en comparar el dolor expresado por el paciente con otro que nosotros provocamos experimentalmente, como es la utilización de torniquetes de isquemia, calor, etc. Así establecemos una comparación entre el dolor experimental que nosotros inducimos con el clínico o patológico (dos sensaciones).

  • El test de Stewart se basa en el método pareado;
  • Escala de Andersen Medición del dolor desde el punto de vista dinámico, relacionado con el movimiento, tos, dolor postoperatorio, etc;
  • Escala de Branca-Vaona Es un método que permite una evaluación de la eficacia de la acción terapéutica antiálgica;

Test de Lee Relacionado con el dolor de tipo articular y la habilidad del paciente en la realización de diversos movimientos oportunos. Test de la fuerza de presión Utilizado en la patología articular del miembro superior, ayudándonos de un esfignomanómetro de mercurio.

  • Se relaciona con la rigidez articular;
  • Consumo de analgésicos Es una forma indirecta de evaluar la intensidad dolorosa;
  • El alivio del dolor obtenido y su registro permiten obtener de manera fiable la intensidad del dolor sufrido, fundamentalmente a nivel del dolor agudo postoperatorio;

Carnés, cartillas o diarios del dolor Permiten establecer en dolores crónicos los horarios, respuestas emocionales, actividades, repercusión sobre el funcionamiento diario, etc. Permiten la autoevaluación del paciente. Son ejemplos los de Lattinen y Pozzi.

  1. Conclusiones Como resumen, podemos establecer el siguiente esquema operativo: 1;
  2. Niños: se subdivide en los siguientes tipos según la edad: ­ Recién nacidos y lactantes: observación conductual, respuestas motoras, llantos, gritos, reflejos de retirada y parámetros fisiológicos (presión arterial, frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, etc;

­ Etapa preoperacional (hasta 7 años): las escalas verbales son poco válidas. Mediante colores y escalas gráficas. La escala analógica visual (EAV) podría emplearse a partir de los 5 años. ­ Etapa operacional (7-12 años): con escalas descriptivas verbales, Test de Oucher, la EAV, etc.

  • Dolor agudo;
  • Utilización de escalas unidimensionales (intensidad): ­ Escala descriptiva verbal ­ Escala analógica visual ­ Escala de categorías gráficas, etc;
  • Dolor crónico: preferentemente métodos multidimensionales complementados con EAV o escalas numéricas: cuestionario de McGill, cuestionario de Breveda Wisconsin, perfil de impacto de enfermedad y cuestionario de enfermedades crónicas;

En resumen, recordar que tal como indica la definición del dolor, ningún método por sí solo es suficientemente sensible y siempre deberemos complementar nuestra valoración con otros aspectos (evaluación psicológica, síndromes somatoformes: DSM-IV, etc.

Bibliografía recomendada Borsook D, et al. Massachusetts General Hospital. Tratamiento del dolor. Madrid: Marban Libros S. , 1999;26-40. Carnevali Ruiz D, et al. Manual de diagnóstico y terapéutica médica. Madrid: Egraf, S.

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  • Clínicas quirúrgicas de Norteamérica;
  • México: McGraw-Hill Interamericana, 1999; p;
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  • Maestre JM, et al;
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Madrid: Ediciones Díaz de Santos, S. , 1996; p. 495-510. Miralles Pardo FS, et al. Guía práctica de tratamiento del dolor en atención primaria. Madrid: Jarpyo Editores, 1995; p. 25-39. Miranda A. Dolor postoperatorio: estudio, valoración y tratamiento. Barcelona: Editorial Jims, 1992; p.

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  • Muriel Villoria C, Madrid Arias JL;
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  • Grupo Arán, 1994; p;
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  • Paeile C, et al;
  • El dolor: aspectos básicos y clínicos;
  • Santiago de Chile: Editorial Mediterráneo, 1997; p;

144-64. Torrubia R, Baños JE. Evaluación del dolor. En: Tratamiento del dolor, teoría y práctica. Barcelona: Editorial MCR, 1995; p. 47-54..

¿Cuántos grados de dolor hay?

Escala Numérico Verbal (ENV) – Esta es la más común cuando entras en la consulta y el médico te pregunta: “Del 1 al 10 dime ¿cuanto te duele?” En esta escala el paciente puntúa del 1 al 10 su grado de dolor, y se divide en cuatro grupos 0 -> ausencia de dolor, 1 – 3 -> Dolor suave, 4 – 6 – > dolor moderado, 7 – 10 -> Dolor intenso.

¿Qué es más fuerte un dolor de muela o un dolor de parto?

Seguramente ya sabrás que el dolor de muela es el más fuerte, sólo detrás del dolor de un parto, y no es para menos. Cuando esto sucede es porque la afección está actuando directamente sobre el sistema nervioso. La causa más común de este problema es por una Caries que, con el paso del tiempo, se ha profundizado tanto que ha dañado el esmalte, la dentina y ha llegado hasta la pulpa.

La pulpa es el tejido blando de nuestros dientes, donde se encuentran los nervios que nos permiten tener sensibilidad en cada pieza. Cuando vemos que tenemos una Caries es porque ésta ya es demasiado grande.

Pero incluso, el caso más común es que, como no nos duele hacemos caso omiso y continuamos con nuestra vida cotidiana como si nada pasara. La Caries continúa su proceso, avanzando a través de las capas del diente hasta que se desata la debacle y es en este punto donde recién acudimos al dentista para que nos quite el dolor. Por este motivo, la prevención y las revisiones periódicas son un factor clave para evitar el dolor de muela intenso y unos tratamientos de un precio más elevado. En nuestra sección acerca de los precios de tratamientos dentales puedes observar que reconstruir una Caries sólo cuesta, en general 80€ mientras que en la situación más grave, pero al mismo tiempo, la más común, el tratamiento puede llegar a costar hasta 900€.

¿Qué sexo tiene más resistencia al dolor?

Si todos pensamos en dolor nos viene a la cabeza que la mujer siempre tiene un umbral del dolor mayor que los hombres , que por regla general suelen ser más quejicas. Pero hay diferencias en cuanto a dolor si nos basamos en el sexo. En una entrevista con Infosalus, la doctora Concha Pérez, jefa de la Unidad del Dolor del Hospital Universitario de la Princesa (Madrid) y vicepresidenta de la Sociedad Española del Dolor (SED) nos cuenta que entre las diferencias que podemos encontrar entre el dolor en las mujeres y el dolor en los hombres se encontraría la frecuencia de la aparición del dolor : “A partir de la pubertad es mucho más frecuente en mujeres que en hombres.

Esto ya marca una diferencia a lo largo de la evolución biográfica por género, que no podemos olvidar”. Es más, la especialista señala que, “evidentemente” existen otras particularidades en los modos en que mujeres y hombres viven el dolor de maneras diferentes , y que van ligados a culturas diferentes, a creencias y a vivencias diferentes y que, por lo tanto, no se pueden generalizar.

Aquí resalta que no es cierto que la mujer tenga un umbral del dolor mayor que el del hombre. “Es muy habitual decir esa frase de ‘si los hombres pariesen la raza humana se habría extinguido’, pero no hay ningún fundamente científico en esa afirmación. En principio, las mujeres tienen más dolor, con menor tolerancia y umbral “, advierte.

Es más, la doctora Pérez señala que hay estudios que hablan de que la respuesta como modelos de estrés al dolor es mayor en mujeres que en hombres. Sin embargo, según avisa la especialista del Hospital La Princesa de Madrid, la percepción del dolor es “absolutamente individual”, y no depende del género.

Eso sí, mantiene que sí influyen ante un mismo estímulo de dolor vivencias diferentes, umbrales diferentes y reacciones diferentes. “El motivo es que en la experiencia del dolor una parte muy importante son las vivencias previas, las creencias, el ambiente sociocultural y el momento en el que te sucede”, incide la experta en dolor.

  1. En cuanto a por qué es diferente el dolor en la mujer que en el hombre, la vicepresidenta de la SED subraya que se desconocen todas las diferencias, pero si se excluyen factores que no son fijos (por ejemplo en qué cultura vives, o tus creencias religiosas, entre otros aspectos), y dice que sí que hay claro un factor hormonal que, entre otras cosas, va ligado a los estrógenos, lo cual explica por qué a partir de la pubertad empiecen las diferencias;

También dice que están las diferencias inmunológicas entre ambos sexos, que de manera indirecta se relacionan con los cambios hormonales y con la respuesta a diferentes fármacos. “Esto es extremadamente importante de cara al avance de los nuevos tratamientos donde desde la ciencia básica (la experimental) a la clínica es fundamental investigar no sólo en varones o mujeres, sino en ambos”, resalta la experta.

¿Responden de forma distinta ante el dolor las mujeres de los hombres? La doctora Pérez indica que no existe una diferencia clara en la respuesta por género, pero sí existe una diferencia importante por genética (lo que te aportan tus padres genéticamente puede hacer que desarrolles cuadros de dolor o que se expresen más) y de vivencias.

“En este sentido no hablamos de vivencias dolorosas sólo desde la pubertad, que es cuando comienza la principal diferencia, hablamos de vivencias desde las 18-20 semanas intraútero. Se sabe que los fetos que han tenido experiencias dolorosas durante este periodo son futuros adultos con mucha más prevalencia de dolor crónico”, agrega.

¿Cómo se le llama a una persona que no siente dolor?

La insensibilidad congénita al dolor con anhidrosis   (CIPA) es una enfermedad genética que se caracteriza por la incapacidad de sentir dolor y percibir la temperatura y la falta o disminución del sudor (anhidrosis). Las señales y los síntomas suelen aparecer al nacer o durante la infancia.

  • La incapacidad de sentir dolor y la temperatura a menudo lleva a lesiones graves y repetidas, y a lastimarse a sí mismo sin querer;
  • Las heridas de la piel tardan en cicatrizar y las fracturas de los huesos se curan muy despacio y pueden resultar en infecciones crónicas óseas ( osteomielitis ) o una condición llamada articulaciones de Charcot;

La falta de sudor puede llevar a fiebre alta (hiperpirexia) y convulsiones debido a la temperatura alta (convulsiones febriles). También puede haber caries dentales, dificultad para controlar la orina y la heces (incontinencia urinaria y fecal), problemas de conducta o emocionales y discapacidad intelectual.

  1. [1] [2] La enfermedad es causada por mutaciones en el gen NTRK1;
  2. La herencia es autosómica recesiva;
  3. [2] Todavía no hay cura para CIPA;
  4. El tratamiento tiene como objetivo controlar la temperatura corporal, preveniendo que se lastimen a sí mismos y tratando los problemas ortopédicos, como las fracturas, lo antes posible;

Es muy importante controlar la temperatura corporal durante una cirugía. [1] [3] Última actualización: 12/8/2017.

¿Por qué hay personas que no sienten dolor?

La insensibilidad congénita al dolor es una condición congénita (presente al nacer) en que no se puede percibir el dolor físico. Las señales y síntomas pueden incluir heridas, moretones, huesos rotos, y otros problemas de salud que pueden pasar desapercibidos debidos a la falta de conciencia del dolor.

  1. Puede haber también pérdida del sentido del olfato (anosmia) y de la temperatura y, otras alteraciones como infecciones repetidas e incapacidad intelectual o problemas para sudar y poca producción de lágrimas;

La insensibilidad congénita al dolor es causada por variantes patogénicas (mutaciones) en varios genes diferentes,  SCN9A ,  NTRK1   PRDM12 ,   CLTCL1 ,  NGF , o SCN11A. [1] [2] Las señales y síntomas pueden variar de acuerdo al gen alterado. La herencia es autosómica recesiva, excepto en casos en que es causada por mutaciones en el gen  SCN11A, en que  se hereda de forma autosómica dominante.

[2] El tratamiento de la insensibilidad congénita al dolor es dirigido a los síntomas (como heridas) que estén presentes y a la prevención de las mismas. [3] La insensibilidad congénita al dolor hace parte de un grupo de enfermedades llamadas neuropatías sensitivas y autonómicas hereditarias.

Última actualización: 9/2/2018.

¿Quién es más resistente al dolor el hombre o la mujer?

Según un estudio de la Universidad de Málaga, el sexo no influye en la tolerancia al dolor. Pese al imaginario popular que asevera que las mujeres  toleran mejor el dolor  que los hombres, un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Málaga que analizó las diferencias entre hombres y mujeres en relación a su experiencia con el dolor crónico, reveló que tales diferencias son mínimas. También te puede interesar: El trabajo fue realizado con una muestra de 400 pacientes con dolor crónico espinal (190 hombres y 210 mujeres) y los resultados señalan más semejanzas que diferencias entre ambos sexos. Según Carmen Ramírez-Maestre, autora principal e investigadora de la universidad malagueña: “Las personas más resilientes tienden a aceptar su dolor , es decir, a entender que su dolencia es crónica y dejar de centrar sus esfuerzos en conseguir que el dolor desaparezca para volcar su energía en lograr una vida más satisfactoria, a pesar del dolor.

Por el contrario, es la resiliencia de una persona –la capacidad para sobreponerse a situaciones adversas– lo que determina la alta o baja capacidad de aceptar el dolor, pues esta cualidad está relacionada con el conjunto de características que dotan al individuo de recursos para afrontar el sufrimiento crónico.

Los pacientes que lo aceptan manifiestan percibir una menor intensidad de dolor, tienen un mayor nivel de actividad diaria y un mejor estado de ánimo “.

¿Quién siente más dolor del hombre o la mujer?

23 enero 2019 Cual Es El Umbral Del Dolor Del Ser Humano Fuente de la imagen, Getty Images Pie de foto, Según un estudio, recordar mejor las experiencias dolorosas vuelve a los hombres más sensibles al dolor. Un nuevo estudio asegura que los hombres y las mujeres recuerdan de forma distinta el dolor. Pero ¿qué implicaciones tiene este descubrimiento? Cuando pusieron en marcha su experimento, los expertos de la McGill University y la Universidad de Toronto (ambas canadienses) no esperaban que los resultados los sorprendieran tanto.

“Nos propusimos hacer un experimento para observar la hipersensibilidad al dolor en ratones, y encontramos unas sorprendentes diferencias en los niveles de estrés entre los ratones machos y hembras”, explica Jeffrey Mogil, uno de los autores del estudio.

Así, decidieron extender el experimento a los humanos, curiosos por saber si los resultados serían parecidos. “Nos quedamos impresionados cuando vimos que parecía haber las mismas diferencias entre hombres y mujeres que habíamos visto en ratones”, asegura Mogil.