Que Es Dolor Pelvico En La Mujer?

Que Es Dolor Pelvico En La Mujer
Descripción general – El dolor pélvico crónico es el que se presenta en el área situada por debajo del ombligo y entre las caderas, y que dura seis meses o más. El dolor pélvico crónico puede tener varias causas. Puede ser síntoma de otra enfermedad o puede ser una afección en sí mismo.

  • Si el dolor pélvico crónico parece ser causado por otro problema médico, tratar ese problema puede ser suficiente para aliviar el dolor;
  • Sin embargo, muchas veces no es posible identificar una única causa de este dolor;

Si este es el caso, el objetivo del tratamiento es reducir el dolor y los demás síntomas y mejorar la calidad de vida.

¿Qué causa dolor en la pelvis de la mujer?

Introducción – El dolor pélvico ocurre principalmente en la parte baja del abdomen. El dolor puede ser constante o aparecer y desaparecer. Puede ser un dolor intenso y punzante en un lugar específico, o una molestia tenue en un área amplia de la pelvis.

Si el dolor es fuerte, puede interferir con las actividades cotidianas. Si usted es mujer, puede sentir dolor durante el período menstrual. También puede ocurrir cuando tiene relaciones sexuales. El dolor pélvico puede ser un signo de que existe un problema con uno de los órganos de la región pélvica, como el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, el cuello uterino o la vagina.

Si es hombre, puede deberse a un problema de la próstata. En hombres y mujeres, puede ser un síntoma de infección o de problemas en las vías urinarias, el intestino, el recto, los músculos o los huesos. Algunas mujeres pueden presentar más de una causa de dolor pélvico al mismo tiempo. NIH: Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano

  • Prostatitis (Fundación Mayo para la Educación y la Investigación Médica) También en inglés

¿Cómo se siente el dolor pélvico?

El dolor pélvico se produce en la parte inferior del abdomen y la pelvis. En el caso de las mujeres, el dolor pélvico puede deberse a síntomas originados en los aparatos reproductor, digestivo o sistema urinario, o por los músculos y ligamentos en la pelvis.

Según el origen, el dolor pélvico puede ser sordo o punzante; constante o intermitente; y leve, moderado o fuerte. En ocasiones, el dolor pélvico puede extenderse hasta la región lumbar, los glúteos o los muslos.

Puede que sientas el dolor pélvico solamente en determinados momentos, como al usar el baño o mantener relaciones sexuales. El dolor pélvico puede ser repentino, intenso y breve (agudo) o prolongado (crónico). El dolor pélvico crónico hace referencia a todo dolor pélvico constante o intermitente que se prolonga durante seis meses o más.

¿Dónde se encuentra la pelvis de la mujer?

Haga clic en la imagen para agrandar Endometrio. Revestimiento del útero. Útero. También llamado matriz, el útero es un órgano hueco, en forma de pera, ubicado en la parte inferior del abdomen de las mujeres, entre la vejiga y el recto. Ovarios. Los dos órganos genitales femeninos ubicados en la pelvis. Cérvix.

Parte inferior y estrecha del útero (matriz) ubicada entre la vejiga y el recto. Forma un canal que desemboca en la vagina, la que a su vez se conecta con el exterior del cuerpo. Vagina. Conducto a través del cual salen los fluidos durante los períodos menstruales.

Se la llama también “canal de parto”. La vagina conecta el cérvix (el cuello de la matriz o cuello uterino) y la vulva (genitales externos). Vulva. Parte externa de los órganos genitales femeninos..

¿Qué hacer cuando te duele la pelvis?

¿Cómo saber si me duele la vejiga o el útero?

¿Cómo se hace un examen pélvico?

Examen pélvico. El médico o enfermero introduce uno o dos dedos enguantados y lubricados en la vagina, mientras la otra mano presiona la parte inferior del abdomen. De esta forma es posible palpar el tamaño, la forma y la posición del útero y de los ovarios.

¿Dónde se produce el dolor pélvico?

Descripción general – El dolor pélvico crónico es el que se presenta en el área situada por debajo del ombligo y entre las caderas, y que dura seis meses o más. El dolor pélvico crónico puede tener varias causas. Puede ser síntoma de otra enfermedad o puede ser una afección en sí mismo.

  1. Si el dolor pélvico crónico parece ser causado por otro problema médico, tratar ese problema puede ser suficiente para aliviar el dolor;
  2. Sin embargo, muchas veces no es posible identificar una única causa de este dolor;

Si este es el caso, el objetivo del tratamiento es reducir el dolor y los demás síntomas y mejorar la calidad de vida.

¿Cuándo acudir al médico por un dolor pélvico?

Consulte a un médico en un plazo máximo de una semana más o menos si usted tiene dolor pélvico nuevo que desaparece o si usted tiene dolor pélvico más sangrado vaginal. A veces sí y a veces no. El sangrado vaginal es normal durante su período mensual.

¿Cómo quitar el dolor pélvico de forma natural?

Remedios naturales para dolores menstruales – Existen varias recetas para poder sobrellevar esa molestia que aqueja mes a mes a las mujeres en algún momento puntual del período. Algunas opciones son:

  • Colocar dos ramas de canela en una taza de agua y hervir. Dejar reposar cinco minutos y endulzar. Beber como una infusión, tibia.
  • Disponer una bolsa de agua tibia, una manta térmica o toalla en el vientre, donde están ubicados los ovarios.
  • Beber diariamente el zumo de una zanahoria.
  • Realizar masajes en el vientre con una preparación de 20 gotas de salvia romana con 50 ml. de aceite de oliva.
  • Hervir medio litro de agua con un puñado de garbanzos por 7 minutos. Colar y beber una taza cada media hora hasta que no se sientan más dolores pélvicos.
  • Colocar dos cucharadas de manzanilla en una taza de agua hirviendo, dejar enfriar, colar y beber cuando esté caliente aún.

Algunas recomendaciones para evitar los dolores menstruales fuertes son: comer muchos cítricos y frutas en general, consumir alimentos con mucha fibra, beber bastante agua, evitar los alimentos que contengan grasas saturadas, evitar los refrescos y el café, realizar ejercicios de manera regular, realizar masajes en el vientre cuando comienzan los episodios de dolor, hacer yoga y moderar el consumo de alimentos demasiado salados. ¿Qué haces cuando comienzas a sufrir dolores pélvicos? ¿Has utilizado algún remedio natural con buenos resultados?.

¿Qué es la pelvis y dónde se encuentra?

Pelvis
Pelvis ósea masculina , vista frontal. Predomina la dimensión vertical.
Pelvis ósea femenina , vista frontal. Predomina la dimensión transversal.
Nombre y clasificación
Latín [ TA ]: pelvis
TA A02. 02. 001
Gray pág. 236
MeSH Pelvis
  Aviso médico  
[ editar datos en Wikidata ]

La pelvis es la región anatómica inferior del tronco. Siendo una cavidad, la pelvis es un embudo osteomuscular que se estrecha hacia abajo, limitado por el hueso sacro , el cóccix y los coxales (que forman la cintura pélvica ) y los músculos de la pared abdominal inferior y del perineo. Limita un espacio llamado cavidad pélvica , en donde se encuentran órganos importantes, entre ellos, los del aparato reproductor femenino.

Genéricamente, el término pelvis se usa incorrectamente para denominar a la cintura pelviana o pélvica misma. Más adelante se ahonda en esto. Topográficamente, la pelvis se divide en dos regiones, la pelvis mayor (también se la puede llamar pelvis falsa) y la pelvis menor (pelvis verdadera).

La pelvis mayor, con sus paredes ensanchadas es solidaria hacia adelante con la región abdominal inferior, las fosas ilíacas e hipogastrio. Contiene parte de las vísceras abdominales. La pelvis menor, la parte más estrecha del embudo, contiene la vejiga urinaria , los órganos genitales y parte terminal del tubo digestivo (recto y ano).

¿Cuál es la función principal de la pelvis?

Funciones – Las funciones principales de la cavidad de la pelvis es soportar el peso de la parte superior del cuerpo, ayudar a caminar, proteger a las vísceras abdominales inferiores y pélvicas, y en el caso de las mujeres, facilitar el parto. Asimismo existen diversos puntos de la pelvis que se pueden palpar externamente y que los profesionales de la salud utilizan como reparos anatómicos para diversos procedimientos clínicos.

¿Qué pasa si se te rompe la pelvis?

Recursos de temas Uno o más huesos de la pelvis se pueden romper. Estas fracturas varían desde un pequeño arrancamiento de un fragmento óseo, a las fracturas de baja energía (como puede ocurrir en las personas mayores con osteoporosis), hasta las fracturas de gran energía (como ocurre en los accidentes de tráfico).

  • La mayoría de las fracturas de pelvis causan mucho dolor, incluso cuando el sujeto está sentado o tumbado.
  • Las fracturas pélvicas graves pueden provocar hemorragias potencialmente mortales y pueden ir acompañadas de lesiones graves a otros órganos.
  • Las radiografías pueden mostrar la mayor parte de las fracturas de la pelvis, pero también se suele realizar una tomografía computarizada.
  • Las fracturas menores sólo requieren analgésicos, pero las fracturas más graves deben estabilizarse con un dispositivo externo o con placas y tornillos insertados de forma quirúrgica.

La pelvis, que se encuentra en la parte inferior del tronco, se compone de tres huesos:

  • Ilion, el hueso más grande y más superior de la pelvis, situado en la parte posterior
  • Pubis, el hueso medio de la pelvis, situado en la parte anterior
  • Isquion, el hueso inferior de la pelvis, situado en la parte posterior

Los huesos de la pelvis forman la cavidad para la parte superior del fémur y, con el fémur, forman la articulación de la cadera. La pelvis está unida al cóccix (sacro) mediante ligamentos situados en la base de la columna vertebral. Muchos ligamentos sostienen estos huesos en su lugar. Los músculos del muslo (isquiotibiales y glúteos) están unidos a la pelvis por tendones.

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¿Por qué se me inflama la pelvis?

Descripción general – La enfermedad inflamatoria pélvica es una infección de los órganos reproductores femeninos. Generalmente ocurre cuando las bacterias de transmisión sexual se propagan desde la vagina al útero, las trompas de Falopio o los ovarios.

¿Cómo saber si tengo los ovarios inflamados?

¿Qué pastilla es buena para la inflamación pélvica?

Para los casos de tratamiento ambulatorio de la enfermedad inflamatoria pélvica los antibióticos elegidos son las quinolonas, que se asocian a metronidazol por vía oral; o cefalosporinas, que se administran por vía intramuscular junto con metronidazol y doxiciclina, ambos por vía oral.

¿Qué significa tener la pelvis inflamada?

¿Qué es la EIP? – La enfermedad inflamatoria pélvica es una infección de los órganos reproductores de una mujer. Es una complicación generalmente causada por algunas ETS, como la clamidia y la gonorrea. Otras infecciones que no son de transmisión sexual también pueden causar la EIP.

¿Qué causa el dolor en el bajo vientre?

Introducción El dolor abdominopélvico agudo es una de las causas más frecuentes de consulta ginecológica y la causa más frecuente de hospitalización. La valoración inicial más importante que se debe realizar es determinar si se trata de un abdomen agudo quirúrgico y si precisa hospitalización inmediata.

Es importante descartar la gestación al comenzar la evaluación de la paciente (considerar posibilidad de gestación ectópica rota, que puede convertirse en una situación de riesgo vital). Dentro de los posibles diagnósticos se presentan: gestación ectópica, torsión de quiste de ovario (la importancia de su diagnóstico precoz radica en una rápida intervención para preservar el ovario y la trompa), dismenorrea, endometriosis y los miomas.

El diagnóstico oportuno del dolor pélvico agudo es de importancia crítica porque el retraso podría aumentar la morbimortalidad. La historia precisa es clave para establecer el diagnóstico correcto. Es necesario verificar la fecha y el carácter de los dos últimos periodos menstruales y la presencia de hemorragia o secreción anormal.

  1. Dolor pélvico agudo Se debe tener en cuenta el comienzo, carácter, localización y patrón de irradiación del dolor y correlacionarlos con los cambios (micción, defecación, relaciones sexuales, actividad física;

), la regularidad de los periodos menstruales, la posibilidad de embarazo, la presencia de sangrado vaginal o flujo, antecedentes medicoquirúrgicos. Una historia reciente de dispareunia o dismenorrea es sugestiva de patología pélvica. Las causas más frecuentes de dolor pélvico agudo en las mujeres incluye: enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), masas o quistes anexiales con torsión, rotura o sangrado, gestación ectópica, endometritis o degeneración, infarto o torsión del mioma.

Cuando se presenta una mujer con dolor abdominopélvico, la valoración inicial más importante es determinar si se trata de un abdomen agudo quirúrgico. Las dos siguientes consideraciones son averiguar si se encuentra embarazada, (considerar la posibilidad de embarazo ectópico) y si precisa hospitalización inmediata.

Hay que hacer una valoración rápida para identificar pacientes que requieren intervención quirúrgica urgente, incluyendo anamnesis, si es posible, y exploración física, incluyendo examen pélvico. Pueden presentarse signos de gravedad que indican necesidad de cirugía urgente (inestabilidad hemodinámica: hipotensión, confusión, diaforesis, obnubilación.

  1. Es importante determinar los antecedentes del dolor: cómo y en qué momento se inició éste: la presencia de síntomas gastrointestinales (ej: anorexia, náuseas, vómitos, estreñimiento relativo o pertinaz, flatulencia); de síntomas urinarios (ej: sensación urgente de orinar, micción frecuente, hematuria y disuria y signos de infección (fiebre, escalofrío);

Causas de dolor pélvico Dolor agudo: enfermedad o disfunción ginecológica – Complicación del embarazo • Embarazo ectópico (EE) roto • Amenaza de aborto (AA) o aborto incompleto • Degeneración de leiomioma – Infecciones agudas • Endometritis • Enfermedad inflamatoria pélvica • Absceso tuboovárico – Trastornos de los anexos • Quiste ovárico funcional hemorrágico • Torsión de anexo • Quiste paraovario torsión • Rotura quiste ovárico (funcional o neoplásico: dermoide/endometrioma. ) Dolor pélvico recurrente – Dolor periovulatorio (Mittelschmerz) – Dismenorrea primaria/secundaria Causas gastrointestinales – Gastroenteritis – Apendicitis – Obstrucción intestinal – Diverticulitis – Enfermedad inflamatoria intestinal – Síndrome colon irritable Causas geritourinarias – Cistitis – Pielonefritis – Litiasis ureteral Causas musculoesqueléticas – Hematoma pared abdominal – Hernia inguinal Causas ginecológicas ( Tabla 1 ) Ováricas – Quiste ovárico complicado (hemorragia, torsión, rotura) – Rotura folicular Tubáricas – Embarazo ectópico – Torsión anexial – EIP Uterinas – EE intersticial o en cuerno – Mioma complicado – Adenomiosis – Aborto en curso Otras causas – Porfiria aguda – Tromboflebitis pélvica – Aneurisma – Angina abdominal Diagnóstico del dolor pélvico agudo Para un correcto diagnóstico es importante la historia clínica, tipo de dolor, datos clínicos, analíticos y pruebas de diagnóstico completas. Se debe determinar su relación con la menstruación y ovulación o coito. – Historia y examen físico – Hemograma y coagulación – Orina, sedimento – Prueba de embarazo (orina/suero) – Cultivo cervical (Gonococo/Chlamydia) – Ecografía pélvica • Si prueba de embarazo +: descartar EE • Tumoración pélvica de diagnóstico incierto – Radiografía abdominal del tubo digestivo si predominan síntomas digestivos – TAC: valorar tumoración retroperitoneal, o abscesos del tubo digestivo – Laparoscopia diagnóstica: • Abdomen agudo de causa no filiada • Aclarar la naturaleza de una tumoración dudosa de un anejo • Delimitar si un embarazo es intra o extrauterino • Mejorar la precisión del diagnóstico si se sospecha salpingooforitis – Laparotomía (laparoscopia relativamente contraindicado) • Peritonitis • Íleo grave • Obstrucción intestinal Embarazo ectópico Embarazo ectópico es una de las urgencias ginecológicos más frecuentes, constituyendo la primera causa de muerte materna por shock hemorrágico.

  • La incidencia es del 1%, en aumento (EIP, dispositivo intrauterino -DIU-, tratamiento de reproducción asistida (TRA), cirugía conservadora, mayor edad;
  • Gestación heterotópica (1/30;
  • 000);
  • Manifestaciones clínicas Aparecen habitualmente con 6 ó 7 semanas de amenorrea, aunque puede ocurrir más tarde;

Puede presentarse desde asintomático hasta shock hipovolémico y muerte. Los síntomas clásicos son (EE íntegro o si rotura) 1,2 : – Dolor abdominal: es el síntoma mas importante, en el 99% casos – Amenorrea en el 75% – Sangrado vaginal (escasa cantidad, intermitente, oscuro) en el 56% Un EE debe ser sospechado en cualquier mujer en edad reproductiva con estos síntomas, especialmente con factores de riesgo, para poder tratar de forma menos agresiva (aproximadamente la mitad pasan desapercibidos en la primera visita).

  • Factores de riesgo 3 : – Alto riesgo • EE previo • Cirugía tubárica previa (aumenta riesgo un 5-10%) • Ligadura de trompas (x 20 veces ) • Patología tubárica/endometriosis;
  • • Dietilestilbestrol intraútero • DIU (más frecuente en «liberador de hormonas») – Riesgo moderado • Infertilidad;

Fecundación in vitro (FIV): (incidencia 1-3%) 4 • Cervicitis previa • Historia de EIP (Chlamydia, riesgo x6) 5 • Múltiples parejas sexuales • Tabaco – Bajo riesgo • Cirugía abdominopélvica previa (adherencias) • Comienzo precoz de relaciones sexuales Es importante realizar un test de embarazo en mujeres con dolor abdominal o sangrado vaginal para enfocar la evaluación posterior.

Amenorrea más dolor abdominal con presencia o ausencia de sangrado vaginal son síntomas de complicación del embarazo precoz (amenaza de aborto, rotura o torsión de cuerpo lúteo, degeneración de leiomioma uterino, EE.

Test diagnóstico recomendado Ecografía transvaginal El test Eco transvaginal es el más útil para determinar la localización del saco. Posee alta sensibilidad y especificidad. Si hay rotura aparece líquido libre en abdomen. Detecta la presencia o ausencia de un saco gestacional dentro o fuera del útero y así establece el diagnóstico.

Una masa anexial compleja + test de embarazo positivo y útero vacío es altamente sugestiva de un EE y es la alteración ecográfica más común (E: 99,9%, VPP 96,7%, VPN 99,4%) 6. ßhCG La combinación del Eco transvaginal y la gonadotropina coriónica ßh permite el diagnóstico definitivo en casi todos casos, de forma muy precoz, permitiendo tratamientos menos invasivos que la escisión quirúrgica 7.

Puede ser detectada en suero y orina 8 semanas tras aparición de pico LH. Aumenta más despacio en la mayoría, pero no siempre (EE y gestaciones no viables 8 o a veces similar). La medida de ßhCG cada 72 horas en vez de cada 48 horas es más practica 9. Un aumento normal de ßhCG se debe evaluar con ecografía (si ßhCG mayor de 1.

  1. 500) pudiendo diagnosticarse intrauterino o ectópico;
  2. Si la ßhCG no se dobla tras 72 horas, es posible afirmar que se trata de una gestación intrauterina normoevolutiva (anembrionado, aborto tubárico, aborto, EE resuelto espontáneamente);

Un descenso de ßhCG es más consistente con una gestación fallida; el descenso es más lento con un EE, medida semanal hasta ßhCG (-). A partir de 1. 500 (2. 000 UI/l) de ßhCG se debe poder visualizar el saco con eco 10 (la ecografía no es sensible para determinar la localización cuando ßhCG es menor).

La ausencia de saco intrauterino con este nivel de ßhCG sugiere EE o no viable o puede representar una gestación múltiple por lo que se repite ecografía y ßhCG en 48 horas. Un EE puede ser diagnosticado si la concentración de ßhCG está aumentada o «plateau» y no se visualiza por ecografía.

Otros test diagnósticos son: nivel de progesterona en suero, eco-Doppler, laparoscopia, RMN, culdocentesis, pero no añaden información clínica adicional útil. El tratamiento se puede orientar desde un punto de vista médico o quirúrgico. Si se sospecha rotura de trompa o existe inestabilidad hemodinámica, el tratamiento de elección es laparoscopia con salpinguectomía.

  • Si no existe rotura de trompa se puede considerar un tratamiento más conservador con salpingostomía (apertura de trompa) y extracción del saco; posteriormente se deben realizar controles de ßhCG has su negativización;

Pero si la paciente esta sintomática, la ßhCG es menor de 5. 000 UI y la trompa menor de 3 cm se puede intentar tratamiento médico con 50 mg de metotrexate en dosis única i. y posterior control de ßhCG hasta su negativización. Aunque el factor más importante para el pronóstico de fertilidad futura es el diagnóstico precoz, es importante conocer el estado de la trompa contralateral y el antecedente de la cirugía tubárica.

  • Quiste ovárico roto Esta situación es frecuente en edad reproductiva; más frecuente en el anejo derecho;
  • Puede ser asintomático o asociado con el inicio repentino de dolor abdominal unilateral, y que comienza durante una actividad física o relación coital;

Puede estar acompañado de un ligero sangrado vaginal. Según la naturaleza del quiste, puede permanecer asintomático (seroso o mucinoso) o produce dolor intenso (dermoide: peritonitis química). Lo más importante es excluir el EE roto (hemoperitoneo) por la necesidad de cirugía urgente.

Hay que efectuar prueba de embarazo, hemograma, grupo y Rh, análisis de orina; ecografía: (sensibilidad: 85-100%) 11 ; una masa anexial con líquido en pelvis sugiere rotura, pero no es diagnóstico. Evitar culdocentesis, paracentesis y marcadores tumorales.

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Si la rotura no es complicada hacer manejo ambulatorio y analgesia oral a demanda. El líquido se reabsorbe en 24 horas y los síntomas mejoran en unos días (posible cirugía posterior si quiste persistente, o crece, o sospecha de malignidad). Si se complica con hemoperitoneo es preciso hospitalización con reemplazo de fluido, constantes vitales, hematocrito seriado y repetir ecografía.

Una vez que cesa, tarda varias semanas en reabsorberse. Si la paciente está inestable se valorará laparoscopia (laparotomía). Si existe rotura de quiste dermoide (poco frecuente) se producirá peritonitis química, que desarrolla formación de adherencias y dolor pélvico crónico.

Torsión de anejos Es la quinta emergencia 12 ginecológica en frecuencia (2,7%) tras EE, rotura de cuerpo lúteo, EIP y apendicitis. Representa un 15% de las masas anexiales intervenidas. Afecta a mujeres de todas edades, (80% en edad reproductiva). El riesgo aumenta en embarazadas y con TRA (8%) en ovarios con síndrome de hiperestimulación ovárica.

Sin embargo, su diagnóstico puede ser un reto, debido a síntomas poco específicos. Un diagnóstico oportuno es importante para preservar la función del ovario y prevenir secuelas (necrosis, hemorragia, infarto, peritonitis.

Una torsión tubárica aislada es muy infrecuente, generalmente ocurre con patología tubárica o infección. El aumento brusco de presión abdominal facilita la torsión. La etiología más frecuente son los quistes de ovario 13. El 90% son benignos. A mayor tamaño del quiste, es más probable la torsión.

  1. La clínica más común es un inicio brusco de dolor abdominal bajo, a menudo asociado con crisis de náuseas o vómitos;
  2. La fiebre como marcador de necrosis causa leucocitosis (un cuadro de dolor crónico con crisis de dolor severo puede asociarse a una torsión intermitente) 14;

El diagnóstico definitivo se realiza en la cirugía (sólo un 38% de casos con diagnóstico correcto previo). Mediante ecografía, el hallazgo más común es un agrandamiento heterogéneo de un ovario, sin embargo un ovario normal no lo descarta. La utilidad del Doppler es controvertida 15 , hallando disminución o ausencia de flujo venoso.

La hemorragia aumenta la sospecha de torsión. Este cuadro clínico debe considerarse ante una mujer con dolor abdominal y masa anexial, descartando EE, rotura de quiste hemorrágico, EIP, leiomioma,. Ante la sospecha, es oportuna una evaluación en quirófano, y el manejo posterior dependerá de los hallazgos y la edad de la paciente.

Se ha demostrado la seguridad y la eficacia de la conservación del ovario, cuando es posible 16. La mayoría recupera su forma y función previa, incluso si parecen isquémicos tras la destorsión por la laparoscopia 17. Enfermedad inflamatoria pélvica Es una infección aguda del tracto genital superior (útero-trompas-ovarios).

  • A menudo se acompaña de afectación de los órganos pélvicos vecinos (endometritis, salpingitis, ooforitis, peritonitis, perihepatitis y absceso tuboovárico); el endometrio y el ovario son menos susceptibles a la infección que la trompa, pero pueden ser el foco de infección;

Es una infección adquirida sexualmente en la mayoría de casos y menos frecuentemente es causado por procedimientos médicos, embarazo y otros procesos abdominales primarios. Representa un espectro dentro de la infección. No hay un único diagnóstico «gold-estándar» y el valor del diagnostico clínico tiene la mayor importancia.

  1. Síntomas El dolor abdominal inferior es el síntoma principal de presentación, aunque la característica del dolor puede ser bastante sutil;
  2. El comienzo reciente del dolor que empeora durante el coito puede ser el único síntoma y el inicio durante o justo después de la menstruación es particularmente sugestivo 18;

El dolor abdominal es normalmente bilateral y raramente de más de 2 semanas de duración. En un tercio de los casos se añade sangrado uterino anormal 19. Aparecen flujo vaginal, uretritis y fiebre que pueden estar asociados, pero no son ni sensibles ni específicos para el diagnostico.

  1. La EIP es menos probable si existen síntomas referentes al tracto urinario o digestivo;
  2. Son factores de riesgo para enfermedades de transmisión sexual: edad inferior a 25 años, precocidad sexual, no métodos de barreras, nuevas o múltiples o parejas sexuales sintomáticas, anticonceptivos orales y ectopia cervical;

Hay que evaluar a la paciente y los factores de riesgo que aumentan la probabilidad de EIP como son: episodios previos de EIP, relaciones sexuales durante la regla, ducha vaginal, vaginosis bacteriana y DIU. En el examen físico sólo la mitad tienen fiebre y dolor difuso abdominal.

  1. Flujo purulento endocervical y/o dolor a la movilización cervical y dolor anexial en la exploración bimanual es altamente sugestiva de EIP;
  2. Útero y anejos: punto de máximo dolor;
  3. La lateralización del dolor anexial es poco común en la EIP; la existencia de una masa anexial palpable puede representar absceso tuboovárico y otros procesos;

Consideraciones del diagnóstico La EIP representa un espectro de enfermedad clínica desde endometritis a sepsis intraabdominal. A pesar de que la laparoscopia tiene sustancial valor en la confirmación del diagnóstico de EIP, no es suficientemente sensible para ser considerada una «gold-estándar» en el diagnóstico.

Criterios diagnósticos El grado de sospecha debe ser alto especialmente en mujeres adolescentes aunque nieguen relaciones sexuales. Un mínimo de criterios para el tratamiento empírico ha sido recomendado por la CDC para reducir la posibilidad de perder o retrasar el diagnóstico 20.

Se aconseja tratamiento empírico en mujeres con dolor abdominal que tienen al menos uno de los siguientes criterios: – Movilización cervical dolorosa o dolor uterino/anexial – Temperatura mayor de 38,3 o C – Leucocitosis con desviación izqda – Flujo anormal mucopurulento cervical o vaginal – Leucocitos en frotis vaginal – Aumento de la velocidad de sedimentación globular – Aumento de la proteína C reactiva Test diagnósticos Incluye analítica completa buscando signos de inflamación, frotis de las secreciones vaginal o cervical, cultivos y estudios de imagen.

Siempre hay que comenzar con una prueba de embarazo para descartar EE. El hemograma es poco útil ya que sólo la mitad tienen leucocitosis 21. El examen al microscopio del flujo puede ofrecer información útil, si el Gram es + para diplococos la probabilidad de EIP es muy alta; si es negativo es poco útil.

Test chlamydia y gonococo, sedimento de orina, PCR. La ecografía resulta un test que ofrece un diagnóstico definitivo de EIP según la CDC. Recomendación Se debe tener un umbral bajo para el diagnóstico de EIP, y las mujeres jóvenes sexualmente activas con la combinación de dolor abdominal bajo, dolor a la movilización cervical o anexial deben recibir tratamiento empírico.

La especificidad de estos criterios puede aumentar por la presencia de fiebre, flujo vaginal/cervical anormal, aumento de VSG y/o PCR y la demostración de infección por gonococo/chlamydia. Incluso mujeres con hallazgos mínimos deben ser tratadas.

El diagnóstico diferencial es extenso, sin embargo, el tratamiento antibiótico no debe ser retrasado, cuando la sospecha es alta. Absceso tubo-ovárico Es una secuela de la salpingitis aguda y suelen ser bilaterales. Signos y síntomas similares a salpingitis aguda, pero frecuentemente dolor y fiebre mayor a 1 semana.

Absceso roto: urgencia quirúrgica por posible shock tóxico por gram negativo Al hacer un examen bimanual se aprecian tumoraciones bilaterales, fijas muy firmes y de gran sensibilidad. Es preciso confirmar el diagnóstico mediante ecografía.

Hacer diagnóstico diferencial de una tumoración unilateral: torsión de anejo, endometrioma, quiste de ovario, absceso periapendicular. Si el examen y la ecografía no dan un resultado definitivo: laparoscopia / laparotomía. En el tratamiento hay que diferenciar entre absceso no roto aplicando posible tratamiento con antibióticos intravenosos, o roto con peritonitis difusa: taquicardia, hipersensibilidad de rebote.

Laparoscopia/Laparotomía exploradora: resección del tejido infectado. Endometritis Endometritis aguda Es un componente común de EIP, dolor pélvico y sangrado vaginal anormal, frecuentemente con fiebre. En población no gestante normalmente va precedido de EIP tras ETS o de proceso ginecológico invasivo.

Procedimientos ginecológicos transcervicales son una causa poco frecuente por lo que no se recomienda realizar test para Chlamydia, y gonorrea previos. Tras interrupción de embarazo, se recomienda profilaxis antibiótica. Se sugiere su uso previo a histerosalpingografía o histerosonografía en mujeres con historia de EIP y después de proceso en que se halle hidrosalpinx.

En el 70-90% de las laparoscopias por salpingitis existe endometritis. La endometritis puede estár fuertemente asociada a Chlamydia , y más débilmente también existe asociación con gonococo y vaginosis bacteriana Leiomioma uterino (tumor del músculo liso uterino) Es un tumor del músculo liso del útero que puede causar molestias cuando comprime vejiga, recto adyacente o ligamentos de sostén de útero.

Es raro el dolor pélvico atribuible al mioma, pero es posible si degenera o se torsiona. La degeneración de los miomas es secundaria a la pérdida de riego sanguíneo, causado por crecimiento rápido relacionado con el embarazo. En una mujer no embarazada se confunde con salpingooforitis subaguda.

Existe el leiomioma subseroso pediculado que produce torsión y necrosis isquémica y el leiomioma submucoso pediculado que se manifiesta con dolor tipo cólico «trabajo de parto» y hemorragia. Como signos aparecen: hipersensibilidad abdominal a la palpación e hipersensibilidad de rebote leve localizada, aumento de temperatura y leucocitosis.

Para diagnóstico y tratamiento es preciso realizar: – Ecografía – Degeneración: analgésicos y observación – Torsión subseroso pediculado: laparoscopia, no indispensable intervención – Torsión submucoso con dolor y hemorragia: histeroscopia Endometriosis Se define así a la presencia de glándulas endometriales y estroma fuera de la cavidad endometrial y del músculo uterino.

El dolor es el síntoma mas común asociado a la endometriosis; aproximadamente ¾ partes de los pacientes sintomáticas experimentan dolor pélvico y/o dismenorrea 22 , el cual puede ser crónico, pero a menudo es más severo durante la regla o durante la ovulación.

Se puede presentar con subfertilidad, dispareunia profunda, síntomas intestinales o urinarios cíclicos, sangrado uterino anormal y fatiga crónica. El dolor pélvico ha sido atribuido al sangrado activo, producción de sustancias e irritación de nervios pélvicos.

  1. El grado de endometriosis no se correlaciona con la presencia de síntomas severos (los síntomas pueden estar más relacionados con la reacción inflamatoria peritoneal local que con el volumen de implantes);

El lugar y profundidad de la implantación se correlaciona con el tipo y la severidad de los síntomas 23-25. El dolor pélvico es más común en mujeres con implantes infiltrantes profundos 26. El diagnóstico de endometriosis debe hacerse por visualización directa de los implantes. Aplicar tratamiento expectante si es pequeño (<3 cm) y no está roto. Dolor pélvico periovulatorio (Mittelschmerz) El dolor pélvico periovulatorio también denominado Mittelschmerz es un dolor unilateral menor abdominal. Lo sufren aproximadamente el 20% de las mujeres. El dolor puede producirse justo antes, durante o después de la ovulación.

Puede probarse la supresión hormonal ovárica («pseudomenopausia») como tratamiento y como medio para confirmar la correlación entre el dolor actual y el diagnóstico subyacente. No existe tratamiento que cure la enfermedad sólo se puede realizar tratamientos sintomáticos y paliativos: laparoscopia y laparotomía con cistectomía versus ovariectomía.

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Hay varias explicaciones. Justo antes de la ovulación, el crecimiento del folículo puede prolongar la superficie del ovario, causando dolor. En el momento de la ovulación, líquido o sangre se libera de la ruptura del folículo y puede causar irritación del revestimiento abdominal.

  • Puede sentirse en un lado un mes, luego hacia el lado opuesto el mes siguiente, o puede ser sentido en el mismo lado durante varios meses sucesivamente;
  • Es dolor abdominal inferior de características: – Unilateral – Recurrente o con dolor similar en los últimos meses;

– Normalmente dura de minutos a unas pocas horas, pero puede ampliar el tiempo a 24-48 horas – Grave (raro) No se presenta con anomalías pélvicas aunque puede aparecer cierta irritabilidad abdominal. Pueden realizarse otros procedimientos de diagnóstico como una ecografía abdominal para descartar otras causas de dolor.

  • Se efectúa hematimetría para valorar la posible perdida hemática;
  • Ningún tratamiento es necesario generalmente;
  • Analgésicos pueden ser necesarios en casos de dolor intenso o prolongado, produciendo excelente resultado;

Normalmente no aparece ninguna complicación, aunque excepcionalmente se requiere una laparoscopia urgente para cohibir la hemorragia que produce el folículo roto. La anticoncepción hormonal se puede tomar para prevenir la ovulación -y, por tanto el dolor ovulatorio- pero por lo demás no se conoce prevención 27.

Dismenorrea Es un dolor cíclico. Trastorno ginecológico frecuente, que afecta a cerca del 50% de las mujeres que menstrúan. Primaria Dolor menstrual sin trastorno pélvico que suele manifestarse 1 ó 2 años después de la menarquia -época en la que se establecen los ciclos ovulatorios-.

Afecta a mujeres jóvenes pero puede persistir hasta la 5 a década. Su causa es el aumento de la producción endometrial de prostaglandinas en el endometrio secretor. El dolor suele iniciarse unas horas antes del inicio del periodo menstrual, o justamente después del mismo, y puede durar 48-72 horas.

  • Es de tipo cólico, suprapúbico, y se puede acompañar de dolor lumbosacro;
  • Mejora con el masaje abdominal, el calor o los movimientos corporales;
  • La región suprapúbica es hipersensible a la palpación;
  • El examen bimanual durante la crisis de dismenorrea revela hipersensibilidad uterina; no se observa dolor con la movilización cervical o al palpar anejos;

Para su diagnóstico es necesario descartar enfermedad pélvica subyacente mediante un examen ginecológico normal (dismenorrea primaria) y confirmar la naturaleza cíclica del dolor. El tratamiento consiste en: – Inhibidores de la síntesis de las prostaglandinas: eficaz 80%.

Deben tomarse justo antes de aparecer el dolor o al iniciarse y de forma seriada cada 6-8 horas. – Anticonceptivos orales: disminuye la proliferación endometrial. Alivio de >90% de casos. Tratamiento durante 4-6 meses antes de confirmar que ha fracasado.

Secundaria Es la que aparece con trastorno pélvico subyacente y ocurre con ciclos anovulatorios; se manifiesta años después de la menarquia. Suele comenzar dos semanas antes de la menstruación y persiste unos cuantos días después de interrumpirse la hemorragia.

Las causas más frecuentes son: endometriosis, adenomiosis o portar DIU. Se trata con ACO, AINES, progestágenos y la histerectomía es el tratamiento definitivo. Bibliografía 1. Ankum, WM, Mol, BWJ, Van Der Veen, F, Bossuyt, PMM.

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¿Qué significa tener dolor en el bajo vientre?

El dolor de vientre o en la parte baja del abdomen suele estar relacionado con los órganos presentes en esta región como el útero, la vejiga o los intestinos, por ejemplo. No obstante, también es posible que el dolor provenga de otra región y este se irradie hacia la parte baja del abdomen. Que Es Dolor Pelvico En La Mujer Algunas de las causas más comunes de este tipo de dolor incluyen:.

¿Por qué tengo dolor en la parte baja del abdomen?

Recursos de temas El dolor abdominal es frecuente y a menudo de poca importancia. Un dolor abdominal intenso de aparición súbita (dolor agudo), sin embargo, casi siempre indica un problema importante. El dolor puede ser el único signo que indique la necesidad de una intervención quirúrgica y requiere atención inmediata.

  1. Los adultos mayores y los que tienen infección por VIH o están tomando inmunodepresores (incluidos los corticoesteroides) pueden tener menos dolor abdominal que los adultos jóvenes/sanos con un trastorno similar y, aunque la afección sea grave, el dolor puede evolucionar de forma más gradual;

Los niños pequeños, especialmente los recién nacidos y los lactantes, pueden desarrollar dolor abdominal, pero son incapaces de comunicar la razón de su malestar. Existen diferentes tipos de dolor abdominal en función de las estructuras implicadas. El dolor visceral proviene de los órganos situados en el interior de la cavidad abdominal (denominados vísceras).

Los nervios de las vísceras no responden al corte, el desgarro ni la inflamación. En lugar de ello, los nervios responden con el estiramiento del órgano (como cuando los intestinos se dilatan por los gases) o con la contracción de los músculos circundantes.

El dolor visceral suele ser vago y sordo y provoca náuseas. Puede ser difícil de precisar. El dolor en la parte superior del abdomen tiene su origen en trastornos de órganos como el estómago, el duodeno, el hígado y el páncreas. El dolor en la parte central del abdomen (cerca del ombligo) tiene su origen en trastornos de estructuras como el intestino delgado, la parte superior del colon y el apéndice.

El dolor en la parte baja del abdomen tiene su origen en trastornos de la parte inferior del colon y de los órganos del aparato genitourinario. El dolor somático proviene de la membrana (peritoneo) que recubre la cavidad abdominal (cavidad peritoneal).

A diferencia de los nervios de las vísceras, los nervios del peritoneo responden al corte y a la irritación (por ejemplo, debida a la presencia de sangre, infección, sustancias químicas o inflamación). El dolor somático es intenso y su localización es bastante fácil de precisar. El dolor referido es el dolor que se siente en una zona que está lejos de la fuente ( ver figura ¿En qué consiste el dolor referido? ¿En qué consiste el dolor referido? ). Por ejemplo, una persona con enfermedad de la vesícula biliar puede sentir dolor en el omóplato. La fuente del dolor es la vesícula biliar, que se encuentra en el abdomen, si bien el dolor se siente en el hombro.