Dolor Abdominal Como Si Hubiera Hecho Ejercicio?

Dolor Abdominal Como Si Hubiera Hecho Ejercicio

El dolor abdominal tiene muchas causas posibles. Las causas más comunes, como dolores por gases, indigestión o distensión muscular generalmente no son graves. Otras afecciones pueden necesitar atención médica urgente. Si bien el lugar y patrón del dolor abdominal puede proporcionar pistas importantes, el curso temporal es especialmente útil para determinar su causa.

El dolor abdominal agudo se desarrolla y con frecuencia se resuelve después de unas horas a unos días. El dolor abdominal crónico puede ser intermitente (ocasional), lo que significa que puede aparecer y desaparecer.

Este tipo de dolor puede persistir durante semanas o meses, o incluso años. Algunas afecciones crónicas causan un dolor progresivo que empeora sostenidamente con el tiempo.

¿Qué es el dolor abdominal difuso?

Tipo de dolor abdominal según la zona en la que se encuentra: –

  • Dolor difuso o generalizado. Se siente en la mayor parte del vientre y es difícil localizarlo en un punto concreto. La causa suele relacionarse con alguna afección intestinal , como una indigestión , gases o un virus intestinal.
  • Dolor localizado. Se concentra en una zona determinada, por ejemplo, el estómago. La causa suele relacionarse con algún problema en órganos determinados: el apéndice, la vesícula biliar, el estómago…

¿Cuáles son los tipos de dolor abdominal?

Tipos de dolor abdominal – La forma en cómo se manifiesta el dolor también puede ayudar a encontrar la causa, como por ejemplo:

  • Dolor quemante : los dolores que surgen en el estómago debido a la gastritis, úlcera y reflujo, generalmente, aparecen con la sensación de ardor en esta región.
  • Dolor tipo cólico : problemas en el intestino como diarrea o estreñimiento, y también de la vesícula, se pueden manifestar como cólicos. También aparecen en los dolores causados en el útero, como los cólicos menstruales.
  • Puntadas o pinchazos : dolor causado por el exceso de gases, o por inflamaciones en el abdomen como apendicitis o inflamación intestinal. Vea otras señales de apendicitis.

Hay otros tipos de dolor abdominal como la sensación de estar lleno o hinchado, dolores tipo opresivo o la sensación del dolor no específica, que es cuando la persona no sabe identificar bien cómo surge el dolor. En estos casos, normalmente la causa sólo es identificada después de realizar exámenes diagnósticos como ecografía y exámenes de sangre, o a través de los antecedentes personales, hechos por el médico general o el gastroenterólogo.

¿Qué es la distensión abdominal?

Es una afección en la que el abdomen (vientre) se siente lleno y apretado. El abdomen puede lucir hinchado (distendido). Usted puede tomar las siguientes medidas:

  • Evite la goma de mascar o las bebidas carbonatadas. Evite alimentos con niveles altos de fructosa o sorbitol.
  • Evite alimentos que puedan producir gases como las coles de Bruselas, los nabos, el repollo, los fríjoles y las lentejas.
  • No coma demasiado rápido.
  • Deje de fumar.

Si tiene estreñimiento, consiga tratamiento. Sin embargo, los suplementos de fibra, como el psyllium o el salvado al 100%, pueden empeorar los síntomas. Puede ensayar con simeticona y otros medicamentos que puede conseguir en la farmacia para ayudar con los gases. Las cápsulas de carbón activado también pueden servir. Estos pueden incluir:

  • Leche y otros productos lácteos que contienen lactosa
  • Ciertos carbohidratos que contienen fructosa, conocidos como FODMAP

Consulte con el médico si tiene:

  • Dolor abdominal
  • Sangre en las heces o heces negras y alquitranosas
  • Diarrea
  • Acidez gástrica que está empeorando
  • Vómitos
  • Pérdida de peso

Distensión del abdomen; Meteorismo Azpiroz F. Intestinal gas. In: Feldman M, Friedman LS, Brandt LJ, eds. Sleisenger and Fordtran’s Gastrointestinal and Liver Disease. 11th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2021:chap 17. McQuaid KR. Approach to the patient with gastrointestinal disease. In: Goldman L, Schafer AI, eds.

Tenga cuidado con los alimentos que provocan la distensión para que pueda empezar a evitarlos. Goldman-Cecil Medicine. 26th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 123. Versión en inglés revisada por: Michael M.

Phillips, MD, Clinical Professor of Medicine, The George Washington University School of Medicine, Washington, DC. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A. Editorial team. Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc..

¿Cuándo preocuparse por un dolor de estómago?

Recursos de temas El dolor abdominal crónico es un dolor que ocurre desde hace más de 3 meses. Puede estar presente todo el tiempo (dolor crónico) o aparecer y desaparecer (dolor recurrente). El dolor abdominal crónico por lo general se presenta en niños y comienza a partir de los 5 años de edad.

Aproximadamente entre el 10 y el 15% de los niños de 5 a 16 años de edad, sobre todo los de 8 a los 12 años, sufre dolor abdominal crónico o recurrente. Es algo más frecuente en las niñas. El dolor abdominal crónico también es frecuente entre los adultos y afecta a las mujeres con más frecuencia que a los hombres.

Las personas con dolor abdominal crónico también pueden tener otros síntomas, dependiendo de la causa. El síndrome de dolor abdominal mediado centralmente causa un dolor real que persiste durante más de 6 meses y se produce sin evidencia de un trastorno orgánico específico u otro problema gastrointestinal (por ejemplo, una úlcera gastroduodenal Úlcera gastroduodenal Una úlcera gastroduodenal es una llaga circular u ovalada que aparece en el lugar donde se ha erosionado la mucosa gástrica o duodenal por la acción del ácido y los jugos digestivos del estómago. obtenga más información ). Tampoco está relacionado con un medicamento o una toxina y no altera los hábitos intestinales (como el estreñimiento o la diarrea). Cuando el dolor abdominal se produce en personas con hábitos intestinales alterados, se denomina síndrome del intestino irritable Síndrome del intestino irritable El síndrome del intestino irritable es un trastorno del tubo digestivo que produce dolor abdominal recurrente y estreñimiento o diarrea.

Los síntomas varían pero a menudo incluyen dolor en la. obtenga más información (SII). El dolor puede ser intenso y suele alterar la vida de la persona afectada. No se conoce exactamente el origen de este tipo de dolor.

Sin embargo, los nervios del aparato digestivo y del eje cerebro-intestinal pueden llegar a ser demasiado sensibles a sensaciones que no molestan a la mayoría de las personas (como los movimientos normales del aparato digestivo). Los factores genéticos, el estrés de la vida diaria, la propia personalidad, la situación social y cualquier trastorno mental subyacente (como la depresión o la ansiedad) contribuyen a la aparición de dolor.

El dolor abdominal crónico en los niños puede estar relacionado con la necesidad de atención (por ejemplo, cuando nace un hermano o se cambia de domicilio), el estrés de comenzar la escuela, la intolerancia a la lactosa Intolerancia a la lactosa La intolerancia a la lactosa es la incapacidad de digerir el azúcar lactosa debida a una carencia de la enzima lactasa, lo que provoca diarrea y retortijones abdominales.

La intolerancia a la. obtenga más información o, a veces, la presencia de maltrato infantil Introducción al maltrato y negligencia infantil La negligencia infantil consiste en negar al menor cosas que le son esenciales o necesidades básicas. El maltrato infantil consiste en hacer algo que perjudica al menor. obtenga más información . En los niños, las causas más frecuentes son En los adultos jóvenes, las causas más frecuentes son

  • Irritación estomacal (causada por la aspirina [ácido acetilsalicílico] o AINE, bebidas de cola [acidez] y alimentos picantes).

En los adultos mayores, el cáncer (de estómago Cáncer de estómago La infección por Helicobacter pylori es un factor de riesgo de tumores malignos de estómago. Los síntomas característicos son un malestar abdominal vago, pérdida de peso y debilidad. El diagnóstico. obtenga más información , de páncreas Cáncer de páncreas Entre los factores de riesgo de cáncer pancreático están el tabaco, la pancreatitis crónica, ser hombre, tener ascendencia africana y, posiblemente, la diabetes de larga duración. Los síntomas. obtenga más información , de colon Cáncer colorrectal Los antecedentes familiares y algunos factores de la dieta (poca fibra, muchas grasas) aumentan el riesgo de padecer cáncer colorrectal. Los síntomas característicos incluyen hemorragia durante. obtenga más información o de c áncer de ovario Cáncer de ovario El cáncer de ovario, que por lo general comienza en la superficie de los ovarios, no se suele diagnosticar hasta que está avanzado. El cáncer de ovario puede no presentar síntomas hasta que. obtenga más información ) aparece con mayor frecuencia. En primer lugar, el objetivo del médico es determinar si el dolor es funcional o bien si está causado por un trastorno, un fármaco o una toxina. Los síntomas siguientes son motivo de preocupación:

  • Fiebre
  • Inapetencia y pérdida de peso
  • Dolor que despierta a la persona durante la noche
  • Presencia de sangre en los vómitos, las heces o la orina
  • Vómitos o diarrea intensos o frecuentes
  • Hinchazón en el abdomen y/o las piernas
  • Dificultad para deglutir

Si la persona con dolor abdominal crónico desarrolla signos de alarma, debe acudir al médico de inmediato, a menos que los únicos signos de alarma sean inapetencia, ictericia y/o hinchazón. Las personas con inapetencia, ictericia y/o hinchazón o con dolor constante que empeora, deben acudir al médico en pocos días. Cuando están presentes estos signos de alarma, es muy probable que se trate de una causa orgánica. Las personas sin signos de alarma deben ver a un médico en algún momento, pero un retraso de unos días más o menos no es perjudicial.

Algunos de los factores. Hacer esta distinción puede ser difícil. Sin embargo, si existen signos de alarma es poco probable (aunque no imposible) que se trate de un dolor funcional. El médico pregunta en especial sobre las actividades que alivian o empeoran el dolor (por ejemplo comer, orinar o defecar).

Es importante saber si el dolor u otro malestar digestivo se produce después de comer o beber productos lácteos, ya que la intolerancia a la lactosa es frecuente, especialmente entre las personas de ascendencia africana, hispana, asiática (en especial de los países del este de Asia) y los indios americanos.

  1. El médico también pregunta acerca de la presencia de otros síntomas (como vómitos, diarrea o estreñimiento), sobre la dieta y sobre cualquier cirugía abdominal previa, los medicamentos utilizados, las pruebas anteriores y los tratamientos para el dolor recibidos;

También es importante saber si algún miembro de la familia sufre trastornos que causan dolor abdominal. Los médicos también preguntan acerca de la dieta de la persona afectada, ya que la ingesta de grandes cantidades de bebidas de cola, zumos de frutas (que pueden contener cantidades significativas de los azúcares fructosa y sorbitol) o alimentos que producen gases (como frijoles, cebolla, repollo y coliflor) puede ser en ocasiones la causa de un dolor abdominal desconcertante. Por lo general, los médicos realizan ciertas pruebas complementarias, Como análisis de orina Análisis de orina y cultivo de orina El análisis de orina, la prueba de orina, puede ser necesario en la evaluación de trastornos renales y de las vías urinarias y también puede contribuir a evaluar trastornos sistémicos como la. obtenga más información , hemograma completo Hemograma completo Los médicos escogen los análisis que puedan ayudar a diagnosticar los trastornos sanguíneos en función de los síntomas y de los resultados de la exploración física. A veces, un trastorno de. obtenga más información y análisis de sangre para valorar la función del hígado, riñones y del páncreas. Por lo general, si los afectados son mayores de 50 años o presentan factores de riesgo de cáncer de colon (como antecedentes familiares de la enfermedad), también se recomienda una colonoscopia Endoscopia La endoscopia es un examen de las estructuras internas mediante una sonda de fibra óptica flexible (endoscopio).

Entre la visita inicial y las visitas de seguimiento, se solicita a la persona que registre la información sobre el dolor, las deposiciones, la dieta, las actividades que parecen provocar dolor, así como cualquier remedio que haya probado y sus efectos.

La endoscopia también se puede utilizar para tratar muchos trastornos porque. obtenga más información. En las menores de 50 años, algunos médicos recomiendan una tomografía computarizada (TC) abdominal Tomografía computarizada (TC) En la tomografía computarizada (TC), que se solía denominar tomografía axial computarizada (TAC), una fuente de rayos X y un detector de rayos X rotan alrededor de la persona. obtenga más información , pero otros prefieren esperar a que aparezcan síntomas específicos. Se realizan otras pruebas dependiendo de los antecedentes clínicos y la exploración física ( ver Causas orgánicas y características del dolor abdominal crónico Causas orgánicas y características del dolor abdominal crónico ). Se realizan pruebas adicionales si ningún resultado es anormal, si se presentan nuevos síntomas o si se detectan nuevas anomalías durante la exploración. El tratamiento del dolor abdominal depende de la causa y de los síntomas. Por ejemplo, si la persona es intolerante a la lactosa puede ser eficaz una dieta libre de lactosa (en la cual se eliminan la leche y otros productos lácteos).

En los escáneres. Si hay estreñimiento, puede indicarse el uso de laxantes durante unos días más la adición de fibra a la dieta. El tratamiento del dolor funcional depende de los síntomas y se centra en ayudar a las personas afectadas a retomar sus actividades diarias normales y reducir el malestar.

Generalmente, el tratamiento consiste en una combinación de estrategias. Pueden ser necesarias varias visitas al médico para establecer la mejor combinación. Se suelen programar visitas de seguimiento, en función de las necesidades del paciente. Las visitas continúan hasta que el problema se resuelve de forma definitiva.

  1. Una vez diagnosticado dolor funcional, el médico explica claramente al paciente que el dolor, aunque real, no suelen tener una causa grave, y que los factores emocionales (como el estrés, la ansiedad o la depresión) pueden desencadenar o empeorar un episodio de dolor;

Si las pruebas exhaustivas no han podido demostrar una causa orgánica de los síntomas, se descarta la realización de pruebas adicionales. Aunque no hay tratamientos para curar el dolor abdominal crónico funcional, se dispone de muchas medidas eficaces. Estas medidas se basan en una relación de confianza y comprensión entre el médico, el paciente y sus familiares.

El médico explica que los resultados de los análisis y de otras pruebas diagnósticas indican que la persona no está en peligro. Se anima a la persona afectada a que se implique en el trabajo, la escuela y las actividades sociales.

Esta implicación no empeora el estado de salud, sino que, al contrario, fomenta la independencia y la autosuficiencia. Las personas que abandonan sus actividades cotidianas corren el riesgo de que sus síntomas controlen su vida, en lugar de que sea su vida la que controle sus síntomas.

Los cambios en la alimentación y el consumo de una dieta rica en fibra o suplementos de fibra ayuda a algunas personas. Es posible que las personas afectadas necesiten evitar alimentos que desencadenan las crisis.

Por ejemplo, algunas personas deben evitar comer grandes cantidades de alimentos que son difíciles de digerir y producen muchos gases y evitar las bebidas con alto contenido de azúcar. Se ha probado el uso de muchos medicamentos con variable éxito. Entre ellos, fármacos que reducen o detienen los espasmos musculares del tubo digestivo (antiespasmódicos) y el aceite de menta.

  1. Es importante minimizar las fuentes de estrés o ansiedad tanto como sea posible;
  2. Los padres y otros miembros de la familia deben evitar reforzar el dolor prestándole demasiada atención;
  3. Si la persona afectada continua sintiéndose ansiosa o deprimida y este estado de ánimo parece estar relacionado con el dolor, el médico puede prescribir antidepresivos o ansiolíticos para reducir la ansiedad;

Las terapias que ayudan a modificar la conducta, como las técnicas de relajación, las técnicas de biorretroalimentación y la hipnosis, también pueden ser eficaces para reducir la ansiedad y ayudar a la persona afectada a tolerar mejor el dolor. En el caso de los niños, la ayuda de los padres es esencial.

Se aconseja a los padres que animen al niño a ser independiente y a que cumpla con sus responsabilidades normales, en especial asistir a la escuela. Permitir que el niño evite actividades puede aumentar su ansiedad.

Los padres pueden ayudar al niño a controlar el dolor durante las actividades diarias elogiando y premiando los comportamientos independientes y responsables. Por ejemplo, pueden recompensarlo mediante la programación de actividades conjuntas o una salida especial.

La participación del personal de la escuela también puede ayudar. Se puede llegar a un acuerdo para que el niño descanse brevemente en un lugar habilitado para ello durante la jornada escolar, para volver a continuación a clase entre 15 y 30 minutos más tarde.

Se puede autorizar al niño a que llame por teléfono a sus padres, pero se le debe animar a permanecer en la escuela.

  • Por lo general, el dolor abdominal crónico o recurrente es dolor mediado centralmente (es decir, la persona sufre dolor pero no sufre un trastorno físico específico ni ningún otro problema gastrointestinal).
  • Los síntomas que requieren atención médica inmediata son la fiebre alta, la pérdida de apetito o de peso, el dolor que despierta a la persona por la noche, sangre en las heces o en la orina, ictericia, náuseas y vómitos intensos, dificultad para tragar e hinchazón de las piernas y/o el abdomen.
  • Se suelen realizar análisis de sangre y de orina con objeto de detectar trastornos que puedan causar el dolor.
  • Es necesario realizar pruebas adicionales solo si los resultados de las pruebas son anormales, si hay signos de alarma o si hay síntomas de un trastorno específico.
  • El tratamiento para el dolor mediado centralmente consiste en aprender a minimizar el estrés o la ansiedad, participar en las actividades cotidianas normales, probar con suplementos de fibra y/o alimentos ricos en fibra, medicamentos que reducen o detienen los espasmos musculares en el tubo digestivo y, a veces, tomar medicamentos o utilizar terapias de modificación del comportamiento para aliviar la ansiedad y/o modificar la dieta.
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¿Cómo es el dolor abdominal por estrés?

Desde un ligero dolor de cabeza, hasta tener la vista cansada. ¿Cómo puedo hacer para evitarlos? – 19/07/2016 Actualizado a las 12:57h. Desde la vuelta de las vacaciones , hasta tener que aguantar a esa persona que no soportas en el trabajo. El estrés puede afectarte de muchas formas.

  1. No obstante, suele presentar siempre una serie de síntomas que pueden provocar severos problemas;
  2. Por ello, la versión digital del diario « Daily Mail » ha elaborado una lista con ellos y la forma de evitarlos;

1-Tu mente está acelerada, tienes ansiedad y estás preocupado, aunque no sabes por qué Si estamos viviendo una situación en la que no nos sentimos totalmente seguros, nuestro cuerpo reacciona. Da igual que el peligro no sea físico, pues también afecta a nivel psicológico.

La seguridad en el trabajo, el dinero, la familia. son factores que pueden hacer que no puedas relajarte y que tu mente esté acelerada. Estos problemas suelen provenir del lado izquierdo de nuestro cerebro, que es el encargado de la comparación con el mundo que nos rodea.

¿Cómo solucionarlo? A corto plazo, lo mejor es hacer alguna actividad artística (ya que, de esta forma, el foco de atención del cerebro recae sobre el lado derecho), comer frutos secos (pues aportan vitaminas que nuestro cerebro necesita para estabilizar el estado de ánimo) o recibir el estímulo de una voz externa.

  • 2-Fatiga ocular La vida delante del ordenador, sumada al estrés, hace que nuestros ojos nos escuezan y se cansen con rapidez;
  • La preocupación, además, puede llevar a tener sensibilidad a la luz , a que veamos doble o a que nuestra percepción sea menos nítida;

Una solución a corto plazo es la de frotarnos los párpados de forma recurrente cuando estamos frente al ordenador y evitar las pantallas en nuestros descansos. 3-Dolor de cabeza provocado por la tensión de la mandíbula Apretar la mandíbula es una respuesta habitual ante el estrés.

  1. Muchas veces no nos damos cuenta de ello, pero lo solemos hacer de forma recurrente ya que, de esta forma, nos sentimos más protegidos;
  2. A su vez, aumenta el flujo sanguíneo en determinadas partes del cuerpo y hace que estemos más atentos;

Sin embargo, es algo que puede dañar el cuello, aumenta la tensión de los hombros y genera dolor de cabeza. Lo mejor para evitar este problema es masticar despacio para desbloquear los músculos (que se atrofian por estar contraídos), hacer ejercicios locales, o apostar por algún masaje.

  • 4-Calambres y dolor abdominal Nuestro estómago está en constante comunicación con nuestro cerebro;
  • Por ello, responde ante estímulos externos y se contrae cuando estamos nerviosos;
  • Algo que puede provocar calambres, opresión en el vientre y nudos bajo el esternón;

El estrés también provoca el cese inmediato de la función digestiva. A corto plazo, lo mejor si padeces estos dolores es acostarte con las piernas dobladas intentado adquirir una posición totalmente natural. A largo plazo, lo idóneo es apostar por una dieta sana escasa en carne, ya que -de esta forma- los dolores serán menos agudos y el daño, menor.

5-Estás irritado y enfadado La ira es una respuesta normal al dolor, la amenaza y la injusticia. Es una respuesta saludable para poder expresarlo de una manera tranquila y razonable. Esta sensación aumenta cuando estamos bajos de vitaminas o, a nivel emocional, cuando no nos sentimos escuchados.

A corto plazo, la mejor forma de solucionar este problema es olvidar la situación brevemente para posteriormente analizarla de forma más objetiva o respirar de forma tranquila para evitar que la mandíbula se tense..

¿Qué se siente cuando uno tiene el colon inflamado?

¿Cuáles son los síntomas del síndrome del intestino irritable? – Los síntomas más comunes del SII son dolor en el abdomen, a menudo relacionado con las evacuaciones y cambios en estas. Estos cambios pueden ser diarrea , estreñimiento o ambos, dependiendo del tipo del SII que tenga. Otros síntomas del SII pueden incluir

  • hinchazón
  • sensación de que no ha terminado de defecar
  • moco blanquecino en las heces

Las mujeres con SII a menudo tienen más síntomas durante la menstruación. El SII puede ser doloroso pero no causa otros problemas de salud ni daña el tracto digestivo. Para diagnosticar el SII, el doctor buscará cierto patrón en sus síntomas a lo largo del tiempo. El SII es un trastorno crónico, lo que significa que dura mucho tiempo, hasta años.

¿Cuando un dolor abdominal es grave?

Es el dolor que se siente en el área entre el pecho y la ingle, a menudo denominada región estomacal o vientre. Casi todos experimentamos alguna vez dolor en el abdomen y, la mayoría de las veces, no es algo serio. La intensidad del dolor no siempre refleja la gravedad de la afección que lo causa. Por ejemplo, usted podría sentir dolor abdominal fuerte si tiene gases o cólicos estomacales debido a una gastroenteritis viral. Sin embargo, afecciones mortales, como el cáncer de colon o una apendicitis precoz, pueden causar solo un dolor leve o ningún dolor. Otras maneras de describir el dolor en el abdomen abarcan:

  • Dolor generalizado: esto significa que usted lo siente en más de la mitad del abdomen. Este tipo de dolor es más típico de un virus estomacal, indigestión o gases. Si el dolor se vuelve más intenso, puede ser causado por un bloqueo de los intestinos.
  • Dolor localizado: se presenta en solo una zona del abdomen. Es más probable que este tipo de dolor sea un signo de un problema en un órgano, como el apéndice, la vesícula biliar o el estómago.
  • Dolor tipo calambre: la mayoría de las veces este dolor no es grave y es más probable que se deba a gases y distensión. Con frecuencia va seguido de diarrea. Los signos más preocupantes abarcan dolor que se presenta con más frecuencia, dura más de 24 horas o está acompañado de fiebre.
  • Dolor tipo cólico: este tipo de dolor viene en oleadas, por lo regular empieza y acaba repentinamente, y con frecuencia es intenso. Los cálculos renales y biliares son causas comunes de este tipo de dolor abdominal.

Usted puede intentar las siguientes medidas de cuidados en el hogar para aliviar el dolor abdominal leve:

  • Tome agua u otros líquidos claros. Puede tomar bebidas para deportistas en pequeñas cantidades. Las personas con diabetes deben evaluarse el azúcar en la sangre con regularidad y hacer ajustes en los medicamentos en la medida de lo necesario.
  • Evite los alimentos sólidos durante las primeras horas.
  • Si ha estado vomitando, espere 6 horas y luego consuma pequeñas cantidades de alimentos ligeros, como arroz, compota de manzana o galletas. Evite los productos lácteos.
  • Si el dolor se presenta en la parte superior del abdomen y ocurre después de las comidas, los antiácidos pueden brindar algún alivio, especialmente si experimenta acidez gástrica o indigestión. Evite los cítricos, los alimentos ricos en grasa, los fritos o grasosos, productos con tomate, cafeína, alcohol y bebidas carbonatadas.
  • No tome ningún medicamento sin consultarlo con su proveedor.

Estos pasos adicionales pueden ayudar a prevenir algunos tipos de dolor abdominal:

  • Beber mucha agua todos los días.
  • Comer comidas pequeñas con más frecuencia.
  • Hacer ejercicio con regularidad.
  • Limitar los alimentos que producen gas.
  • Asegurarse de que sus comidas sean bien equilibradas y ricas en fibra. Comer muchas frutas y verduras.

Busque ayuda médica de inmediato o llame al número local de emergencias (como el 911) si:

  • Actualmente está recibiendo tratamiento para el cáncer
  • Es incapaz de evacuar las heces, especialmente si también está vomitando
  • Está vomitando sangre o presenta sangre en las heces (en especial, si son de color rojo brillante, marrón o negro oscuro y pegajosas)
  • Tiene dolor en el tórax, el cuello o los hombros
  • Presenta dolor abdominal fuerte y repentino
  • Tiene dolor en o entre los omóplatos con náuseas
  • Su vientre está rígido, duro y sensible al tacto
  • Está o podría estar en embarazo
  • Tuvo una lesión reciente en el abdomen
  • Tiene dificultad para respirar

Llame a su proveedor si presenta:

  • Molestia abdominal que dura 1 semana o más
  • Dolor abdominal que no mejora en 24 a 48 horas o que se está volviendo más intenso y frecuente y ocurre con náuseas y vómitos
  • Distensión abdominal que persiste por más de 2 días
  • Sensación de ardor al orinar o micción frecuente
  • Diarrea por más de 5 días
  • Fiebre, por encima de 100°F (37. 7ºC) para los adultos o 100. 4°F (38ºC) para los niños, junto con el dolor
  • Inapetencia prolongada
  • Sangrado vaginal prolongado
  • Pérdida de peso inexplicable

Su proveedor llevará a cabo un examen físico y preguntará acerca de la historia clínica y los síntomas. Los síntomas específicos, la localización del dolor y cuándo ocurre le ayudarán a su proveedor a detectar la causa. UBICACIÓN DEL DOLOR

  • ¿Dónde siente el dolor?
  • ¿El dolor está en todas partes o en un lugar específico?
  • ¿El dolor se irradia a la espalda, la ingle o pierna abajo?

TIPO E INTENSIDAD DEL DOLOR

  • ¿Es el dolor intenso, agudo o tipo cólico?
  • ¿Lo siente a toda hora o aparece y desaparece?
  • ¿El dolor le despierta por la noche?

ANTECEDENTES DEL DOLOR

  • ¿Ha tenido un dolor similar antes? ¿Cuánto ha durado cada episodio?
  • ¿Cuándo ocurre el dolor? Por ejemplo, ¿después de las comidas o durante la menstruación?
  • ¿Qué lo empeora? Por ejemplo, ¿comer, el estrés o acostarse?
  • ¿Qué lo mejora? Por ejemplo, ¿tomar leche, tener una deposición, tomar un antiácido?
  • ¿Qué medicamentos está tomando?

OTROS ANTECEDENTES MÉDICOS

  • ¿Ha tenido una lesión reciente?
  • ¿Está embarazada?
  • ¿Qué otros síntomas tiene?

Los exámenes que pueden realizarse son:

  • Enema opaco
  • Exámenes de sangre, orina y de heces
  • Tomografía computarizada
  • Colonoscopia o sigmoidoscopia (sonda que va desde el recto hasta el colon)
  • ECG (electrocardiografía) o rastreo cardíaco
  • Ecografía abdominal
  • Endoscopia de vías digestivas altas (sonda que va desde la boca, pasa por el esófago, el estómago y la parte superior del intestino delgado)
  • Serie GI (gastrointestinal) superior y de intestino delgado
  • Radiografía del abdomen

Dolor de estómago; Dolor – estomacal; Dolor en el abdomen; Dolor de vientre; Cólicos abdominales; Dolor en el vientre McQuaid KR. Approach to the patient with gastrointestinal disease. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman-Cecil Medicine. 26th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 123. Smith KA. Abdominal pain. In: Walls RM, Hockberger RS, Gausche-Hill M, eds. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice.

9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:chap 24. Squires R, Carter SN, Postier RG. Acute abdomen. In: Townsend CM Jr, Beauchamp RD, Evers BM, Mattox KL, eds. Sabiston Textbook of Surgery. 20th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2017:chap 45.

Versión en inglés revisada por: Michael M. Phillips, MD, Clinical Professor of Medicine, The George Washington University School of Medicine, Washington, DC. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.

¿Cómo saber si el dolor es muscular o interno?

¿Por qué tengo dolor en el abdomen?

¿En qué consiste el dolor referido? – Sentir dolor en una zona determinada del organismo no significa siempre que el problema que lo causa esté localizado en dicha zona, ya que el dolor puede ser referido desde otro lugar. Por ejemplo, el dolor debido a un infarto de miocardio se siente como si viniera del brazo, porque la información sensitiva procedente del corazón y la procedente del brazo convergen por las mismas vías nerviosas de la médula espinal.

Cuando la peritonitis tiene una evolución de varias horas, la inflamación hace que el líquido se filtre al interior de la cavidad abdominal. En este caso, la persona afectada puede desarrollar deshidratación y entrar en choque.

Las sustancias inflamatorias liberadas en el torrente sanguíneo pueden afectar varios órganos, causando inflamación pulmonar grave, insuficiencia renal, insuficiencia hepática y otros problemas. Sin un tratamiento exitoso, los afectados pueden morir. El dolor puede surgir por muchas causas, como infección, inflamación, úlceras, perforación o rotura de órganos, contracciones musculares descoordinadas o bloqueadas por una obstrucción, y obstrucción del flujo sanguíneo que impide la irrigación de los órganos.

Los trastornos que pueden suponer una muerte inminente del paciente y que requieren un rápido diagnóstico y cirugía son Otros trastornos graves casi igual de urgentes son A veces, algunos trastornos extraabdominales causan dolor abdominal, como ocurre en el infarto de miocardio, la neumonía y la torsión testicular.

Otros problemas extraabdominales menos frecuentes que causan dolor abdominal son la cetoacidosis diabética, la porfiria, la anemia de células falciformes (anemia drepanocítica o drepanocitosis) y determinadas picaduras y venenos (como la picadura de la viuda negra o de algunos escorpiones y el envenenamiento por metales pesados o metanol). La siguiente información puede ayudar a decidir si es necesaria la valoración de un médico y a saber qué esperar durante la evaluación. En las personas con dolor abdominal agudo, determinados síntomas y características son motivo de preocupación. Entre estos síntomas se incluyen los siguientes

  • Dolor intenso
  • Signos de choque (por ejemplo, frecuencia cardíaca elevada, presión arterial baja, sudoración y confusión)
  • Signos de peritonitis (por ejemplo, dolor constante que hace que la persona se doble de dolor y/o dolor que empeora cuando se toca suavemente a la persona o se golpea ligeramente la cama)
  • Hinchazón abdominal

Las personas con signos de alarma deben acudir al hospital de inmediato. Aquellas sin signos de alarma deben ver a un médico al día siguiente. El médico pregunta a la persona afectada sobre sus síntomas y su historial médico, y realiza una exploración física. Los datos obtenidos de los antecedentes clínicos y la exploración física ayudan al médico a decidir si deben hacerse pruebas, y en su caso, cuáles. Cuando redacta la historia clínica ( ver Anamnesis en las personas con dolor abdominal agudo Anamnesis en las personas con dolor abdominal agudo ), el médico pregunta sobre la localización del dolor ( ver figura Causas de dolor abdominal según su localización Causas de dolor abdominal según su localización ) y sus características, si la persona ha tenido síntomas similares en el pasado y qué otros síntomas se presentan junto con el dolor abdominal. Los síntomas como pirosis, náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, ictericia, sangre en las heces o en la orina, tos con sangre y pérdida de peso ayudan a guiar la valoración del médico. El médico pregunta sobre las sustancias que se han ingerido, incluyendo los medicamentos de venta con receta, las drogas y el alcohol.

El médico sigue el mismo protocolo tanto si está valorando un dolor leve como uno intenso, aunque en este último caso puede ser necesaria la presencia de un cirujano desde el inicio de la valoración. También pregunta sobre las enfermedades previas conocidas y sobre la existencia de cirugía abdominal previa.

Se pregunta a las mujeres si están o podrían estar embarazadas. En la exploración física, el médico anota en primer lugar el aspecto general de la persona. Una persona que presenta buen aspecto difícilmente sufre una dolencia grave, a diferencia de una persona que se encuentra ansiosa, pálida, sudorosa o con dolor evidente.

La exploración se centra en el abdomen, de modo que el médico inspecciona y palpa el área abdominal. Suelen explorarse el recto y la pelvis (en el caso de las mujeres), con objeto de detectar dolor a la palpación (dolorimiento), presencia de masas y sangre.

El médico palpa la totalidad del abdomen para detectar zonas de especial sensibilidad, así como la presencia de defensa abdominal, rigidez, rebote y cualquier masa. La defensa abdominal es la contracción involuntaria de los músculos abdominales cuando el médico palpa el abdomen. .

¿Cuánto tiempo puede durar una distensión abdominal?

Gases – Una acumulación de gases en el estómago y los intestinos es una de las causas más comunes de distensión abdominal. Otros posibles síntomas incluyen:

  • eructos excesivos
  • flatulencia excesiva
  • impulso intenso de defecar
  • náuseas

Los gases pueden ser causados por:

  • ciertos alimentos, incluidas las verduras crucíferas como la coliflor, el brócoli y la col
  • una infección estomacal
  • enfermedades crónicas, como la enfermedad de Crohn
  • indigestión

La hinchazón provocada por gases varía desde una leve molestia hasta un dolor intenso. Algunas personas describen sentirse como si hubiera algo atrapado dentro de su estómago. En la mayoría de los casos, los gases desaparecen por sí solos después de unas horas.

¿Cómo se cura la distensión abdominal?

¿Cómo saber si hay líquido en el abdomen?

¿Cuál es el dolor de la gastritis?

Síntomas – Los signos y síntomas de la gastritis son:

  • Malestar o dolor punzante o ardor (indigestión) en la parte superior del abdomen que puede empeorar o mejorar cuando comes
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Sensación de saciedad en la parte superior del abdomen después de haber comido

La gastritis no siempre provoca signos y síntomas.

¿Dónde es el dolor de gases?

La flatulencia consiste en la distensión del estómago o del intestino debido a la acumulación de gases. Estos pueden tener un origen gástrico o intestinal. En el primer caso se eliminan mediante eructos, y en el segundo se expulsan por vía anal. La acumulación de gases provoca la dilatación de las paredes gástricas, intestinales y abdominales, lo que provoca hinchazón y molestias que, en ocasiones, pueden ser graves, ocasionando cólicos o retortijones en el vientre.

  • SÍNTOMAS • Hinchazón del abdomen: muchos pacientes que se quejan de este síntoma tienen un contenido normal de gases, por lo que esta sensación se podría deber a un aumento de la sensibilidad de la persona a los gases por algún otro motivo;
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• Eructación: es un fenómeno natural que tiene como objetivo eliminar los gases que se han introducido en el estómago con los alimentos. Algunas personas tragan voluntariamente aire para facilitar la expulsión del que permanece en el estómago mediante un eructo.

  1. Sin embargo, esta es una mala costumbre ya que puede crear hábito, impidiendo que el estómago cumpla esta función por sí solo;
  2. • Flatulencia: entre 14 y 23 flatulencias al día se considera normal;
  3. Sin embargo, ciertos alimentos ricos en hidratos de carbono provocan más gases que otros;

Un exceso de flatos puede también estar relacionado con una mala absorción de los carbohidratos. Dolor Abdominal Como Si Hubiera Hecho Ejercicio • Dolor abdominal: se puede experimentar dolor cuando se tiene un exceso de gases. Hay que tener en cuenta la localización del dolor, ya que si se sitúa en el lado izquierdo del colon, puede ser confundido con un dolor cardíaco. Cuando se sitúa en el lado derecho, puede ser similar al de la apendicitis o al de los cálculos biliares. En estos casos es conveniente consultar al médico para poder descartar un problema grave.

CAUSAS En general, la presencia de gases es más intensa en las personas mayores, aunque existen varios factores que facilitan su aparición a cualquier edad, entre los que destacan tres: el tipo de comida, la forma de comer y la existencia de ciertas enfermedades.

TIPO DE COMIDA • Los gases se ven favorecidos por las comidas abundantes, en las que lo que se come no se degrada bien. • Por los alimentos que fermentan en el estómago e intestino, como es el caso de las legumbres, y por el abuso de nutrientes con mucha fibra (judías, coles, coliflor, cebolla, alcachofas) y vegetales en general.

• También aumentan los gases con las bebidas carbonadas o con levaduras (cerveza), así como beber en abundancia durante las comidas, ya que esto no permite una buena salivación y masticación del alimento.

FORMA DE COMER • Los eructos y flatulencias aumentan tras las comidas rápidas, realizadas con prisa, aquellas en las que masticamos poco o se habla mucho con el alimento en la boca, ya que así se traga mucho aire mezclado con la comida. • Comer de pie tampoco es nada sano ya que se favorece la llegada de aire al estómago.

• Tampoco es aconsejable acostarse o tumbarse inmediatamente después de comer, ya que se facilita el paso de gases al intestino desde el estómago y lo hincha. Por eso, muchas veces después de la siesta uno se levanta con pesadez de estómago e intestino; es aconsejable no hacer la siesta hasta media hora o una hora después de comer, e incluso pasear un poco antes de hacerlo.

• También las cenas copiosas y tardías propician la aparición de gases, ya que por la noche la actividad intestinal es más lenta, lo que favorece la fermentación y putrefacción de los alimentos allí retenidos. • Ciertos factores relacionados con la calidad de vida, como el estrés, la ansiedad o el nerviosismo, favorecen la aceleración, el ritmo intestinal y una mayor ingestión del aire.

CIERTAS ENFERMEDADES O TRATAMIENTOS • El estreñimiento influye en la acumulación de gases, ya que las heces acumuladas los generan • La intolerancia a la lactosa, hace que si toma leche le aparezcan molestias digestivas, entre ellas los gases.

• La gastritis, úlcera gástrica, la endometriosis, la enfermedad de Crohn y el Síndrome del colon irritable, producen inflamación de la zona y pueden originar flatulencia. • Después de tratamientos con antibióticos, que modifican y desequilibran la flora intestinal, también pueden aparecer gases.

  1. PREVENCIÓN La flatulencia se puede prevenir o mejorar mediante una alimentación adecuada, evitando comidas copiosas, muy condimentadas o fuertes, así como reduciendo la toma de bebidas gaseosas y mejorando la digestibilidad de los alimentos que se consideran flatulentos (ciertas verduras y todas las legumbres) mediante la técnica culinaria y la condimentación más apropiadas;

RECOMENDACIONES DIETÉTICAS • Llevar una alimentación variada y equilibrada. • Comer de forma ordenada (primero, segundo y postre), en un ambiente tranquilo y sin interferencias (televisión, radio, prensa, etc. ), respetando los horarios de un día para otro y sin saltarse ninguna comida. • Evitar los alimentos o platos muy grasos: alimentos fritos y rebozados mal elaborados, con exceso de aceite, guisos y estofados grasos, salsas con exceso de grasa (nata, mantequilla, manteca, tocino, quesos fuertes…), pastelería y bollería grasas (de hojaldre u hojaldradas, de masa quebrada, con mantequilla, cremas de nata, moka, chocolate, etc. • Cocer bien la pasta para que no dé lugar a molestias digestivas y procurar evitar el pan recién horneado tipo baquetee. • Evitar las verduras flatulentas, como la coliflor o la col, así como legumbres como las lentejas, garbanzos y alubias, cocinadas enteras con ingredientes grasos de origen animal.

  1. • Masticar bien los alimentos, comer y beber despacio los líquidos, y procurar evitar las bebidas gaseosas;
  2. • No realizar comidas demasiado copiosas o muy condimentadas;
  3. Cocinarlas solo con patata o arroz y verduras, y si aun así no sientan bien, pasarlas por el chino o pasapurés para eliminar los ‘hollejos’ y mejorar su digestibilidad;

• El yogur contiene bacterias que ayudan a equilibrar la flora del intestino por lo que están especialmente recomendados. • Asimismo, se recomienda el pescado hervido o asado, la carne asada y con poca grasa y las verduras de hoja cocidas como las espinacas y las acelgas.

  1. • Sustituir el café, el descafeinado y el té por infusiones de menta, anís, salvia o de hinojo o bien añadir unos granos de anís verde, hinojo o comino a una infusión de manzanilla, ya que ayudan a la digestión, y de hierbabuena, que relaja los músculos del colon (intestino grueso), lo que ayuda a aliviar la molestia del exceso de gases;

• En caso de estreñimiento, no se deben efectuar cambios bruscos en la dieta en cuanto a su contenido en fibra, ya que pueden crear más gases y dolores intestinales, incluso diarreas. Lo conveniente es introducir progresivamente los alimentos ricos en fibra: verduras cocinadas enteras o en puré sin pasar por el chino o el pasapurés y ensaladas, frutas frescas, legumbres cocinadas sin grasas, según las orientaciones que se han mencionado, cereales integrales, frutos y frutas secas.

  • • Practique técnicas de relajación que le permitan eliminar la tensión y el estrés;
  • TRATAMIENTO Siempre que la flatulencia no tenga su origen en una enfermedad concreta o en la administración de determinados fármacos, la mejor manera de combatirla es la dieta;

En casos graves, en los que la modificación de hábitos no alivie los síntomas, se pueden tomar determinados medicamentos, como la metoclopramida, dimeticona, etc, pero siempre bajo supervisión médica..

¿Cuando un dolor abdominal es grave?

Es el dolor que se siente en el área entre el pecho y la ingle, a menudo denominada región estomacal o vientre. Casi todos experimentamos alguna vez dolor en el abdomen y, la mayoría de las veces, no es algo serio. La intensidad del dolor no siempre refleja la gravedad de la afección que lo causa. Por ejemplo, usted podría sentir dolor abdominal fuerte si tiene gases o cólicos estomacales debido a una gastroenteritis viral. Sin embargo, afecciones mortales, como el cáncer de colon o una apendicitis precoz, pueden causar solo un dolor leve o ningún dolor. Otras maneras de describir el dolor en el abdomen abarcan:

  • Dolor generalizado: esto significa que usted lo siente en más de la mitad del abdomen. Este tipo de dolor es más típico de un virus estomacal, indigestión o gases. Si el dolor se vuelve más intenso, puede ser causado por un bloqueo de los intestinos.
  • Dolor localizado: se presenta en solo una zona del abdomen. Es más probable que este tipo de dolor sea un signo de un problema en un órgano, como el apéndice, la vesícula biliar o el estómago.
  • Dolor tipo calambre: la mayoría de las veces este dolor no es grave y es más probable que se deba a gases y distensión. Con frecuencia va seguido de diarrea. Los signos más preocupantes abarcan dolor que se presenta con más frecuencia, dura más de 24 horas o está acompañado de fiebre.
  • Dolor tipo cólico: este tipo de dolor viene en oleadas, por lo regular empieza y acaba repentinamente, y con frecuencia es intenso. Los cálculos renales y biliares son causas comunes de este tipo de dolor abdominal.

Usted puede intentar las siguientes medidas de cuidados en el hogar para aliviar el dolor abdominal leve:

  • Tome agua u otros líquidos claros. Puede tomar bebidas para deportistas en pequeñas cantidades. Las personas con diabetes deben evaluarse el azúcar en la sangre con regularidad y hacer ajustes en los medicamentos en la medida de lo necesario.
  • Evite los alimentos sólidos durante las primeras horas.
  • Si ha estado vomitando, espere 6 horas y luego consuma pequeñas cantidades de alimentos ligeros, como arroz, compota de manzana o galletas. Evite los productos lácteos.
  • Si el dolor se presenta en la parte superior del abdomen y ocurre después de las comidas, los antiácidos pueden brindar algún alivio, especialmente si experimenta acidez gástrica o indigestión. Evite los cítricos, los alimentos ricos en grasa, los fritos o grasosos, productos con tomate, cafeína, alcohol y bebidas carbonatadas.
  • No tome ningún medicamento sin consultarlo con su proveedor.

Estos pasos adicionales pueden ayudar a prevenir algunos tipos de dolor abdominal:

  • Beber mucha agua todos los días.
  • Comer comidas pequeñas con más frecuencia.
  • Hacer ejercicio con regularidad.
  • Limitar los alimentos que producen gas.
  • Asegurarse de que sus comidas sean bien equilibradas y ricas en fibra. Comer muchas frutas y verduras.

Busque ayuda médica de inmediato o llame al número local de emergencias (como el 911) si:

  • Actualmente está recibiendo tratamiento para el cáncer
  • Es incapaz de evacuar las heces, especialmente si también está vomitando
  • Está vomitando sangre o presenta sangre en las heces (en especial, si son de color rojo brillante, marrón o negro oscuro y pegajosas)
  • Tiene dolor en el tórax, el cuello o los hombros
  • Presenta dolor abdominal fuerte y repentino
  • Tiene dolor en o entre los omóplatos con náuseas
  • Su vientre está rígido, duro y sensible al tacto
  • Está o podría estar en embarazo
  • Tuvo una lesión reciente en el abdomen
  • Tiene dificultad para respirar

Llame a su proveedor si presenta:

  • Molestia abdominal que dura 1 semana o más
  • Dolor abdominal que no mejora en 24 a 48 horas o que se está volviendo más intenso y frecuente y ocurre con náuseas y vómitos
  • Distensión abdominal que persiste por más de 2 días
  • Sensación de ardor al orinar o micción frecuente
  • Diarrea por más de 5 días
  • Fiebre, por encima de 100°F (37. 7ºC) para los adultos o 100. 4°F (38ºC) para los niños, junto con el dolor
  • Inapetencia prolongada
  • Sangrado vaginal prolongado
  • Pérdida de peso inexplicable

Su proveedor llevará a cabo un examen físico y preguntará acerca de la historia clínica y los síntomas. Los síntomas específicos, la localización del dolor y cuándo ocurre le ayudarán a su proveedor a detectar la causa. UBICACIÓN DEL DOLOR

  • ¿Dónde siente el dolor?
  • ¿El dolor está en todas partes o en un lugar específico?
  • ¿El dolor se irradia a la espalda, la ingle o pierna abajo?

TIPO E INTENSIDAD DEL DOLOR

  • ¿Es el dolor intenso, agudo o tipo cólico?
  • ¿Lo siente a toda hora o aparece y desaparece?
  • ¿El dolor le despierta por la noche?

ANTECEDENTES DEL DOLOR

  • ¿Ha tenido un dolor similar antes? ¿Cuánto ha durado cada episodio?
  • ¿Cuándo ocurre el dolor? Por ejemplo, ¿después de las comidas o durante la menstruación?
  • ¿Qué lo empeora? Por ejemplo, ¿comer, el estrés o acostarse?
  • ¿Qué lo mejora? Por ejemplo, ¿tomar leche, tener una deposición, tomar un antiácido?
  • ¿Qué medicamentos está tomando?

OTROS ANTECEDENTES MÉDICOS

  • ¿Ha tenido una lesión reciente?
  • ¿Está embarazada?
  • ¿Qué otros síntomas tiene?

Los exámenes que pueden realizarse son:

  • Enema opaco
  • Exámenes de sangre, orina y de heces
  • Tomografía computarizada
  • Colonoscopia o sigmoidoscopia (sonda que va desde el recto hasta el colon)
  • ECG (electrocardiografía) o rastreo cardíaco
  • Ecografía abdominal
  • Endoscopia de vías digestivas altas (sonda que va desde la boca, pasa por el esófago, el estómago y la parte superior del intestino delgado)
  • Serie GI (gastrointestinal) superior y de intestino delgado
  • Radiografía del abdomen

Dolor de estómago; Dolor – estomacal; Dolor en el abdomen; Dolor de vientre; Cólicos abdominales; Dolor en el vientre McQuaid KR. Approach to the patient with gastrointestinal disease. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman-Cecil Medicine. 26th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 123. Smith KA. Abdominal pain. In: Walls RM, Hockberger RS, Gausche-Hill M, eds. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice.

9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:chap 24. Squires R, Carter SN, Postier RG. Acute abdomen. In: Townsend CM Jr, Beauchamp RD, Evers BM, Mattox KL, eds. Sabiston Textbook of Surgery. 20th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2017:chap 45.

Versión en inglés revisada por: Michael M. Phillips, MD, Clinical Professor of Medicine, The George Washington University School of Medicine, Washington, DC. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.

¿Cuáles son las complicaciones del dolor abdominal?

INTRODUCCIÓN La evolución de la cirugía a lo largo de los últimos años ha conseguido que la práctica de los trasplantes de órganos, en este caso cardíacos, sea una realidad cotidiana. El rechazo del órgano trasplantado es en la actualidad superado gracias a la administración de fármacos inmunodepresores, que evitan o frenan este fenómeno.

Paralelamente, esta terapia inmunodepresora puede provocar una falta de reacción hacia estímulos externos habituales, convirtiéndose las enfermedades banales en verdaderas armas letales. Las manifestaciones clínicas de cualquier proceso patológico quedan enmascaradas o atenuadas, faltando la mayoría de las veces señales de alarma de tipo general, como la fiebre o la leucocitosis, entre otras.

Las complicaciones abdominales en pacientes trasplantados oscilan entre un 2-20%, según la bibliografía 1-4. De éstos, precisan cirugía alrededor del 50% 1 , planteándose la duda de la capacidad de respuesta del órgano trasplantado frente al acto quirúrgico.

Se ha observado que la mortalidad temprana (inferior a 30 días) y en pacientes con complicaciones abdominales es del 10% 1,2,5,6 , pudiendo aumentar hasta un 20-40% en fases más evolucionadas 3. Sólo un 9-10% de las muertes son consecuencia directa del problema abdominal 1 , y el resto suelen ser debidas a fallo multiorgánico o rechazo agudo del órgano injertado.

La clínica abdominal sólo aparece en un 15% de los enfermos 1 , y muchas veces no suele ir acompañada de otras manifestaciones. Las enfermedades abdominales más frecuentemente detectadas son la pancreatitis aguda, el ulcus péptico (sangrante o perforado), la obstrucción intestinal, la seudoobstrucción, la enfermedad diverticular complicada, la isquemia mesentérica y la úlcera colónica, entre otras 1,2,4,7.

  • Si bien existe información en la bibliografía internacional acerca de este tipo de complicaciones (tabla 1), no hemos podido recoger una valoración de esta experiencia en nuestro medio;
  • El desarrollo de un amplio programa de trasplante cardíaco en nuestro centro nos ha permitido estudiar este interesante aspecto;

El objetivo de esta revisión fue analizar las enfermedades más frecuentes en una serie de pacientes sometidos a trasplante cardíaco y determinar los parámetros de alarma, los procesos diagnósticos a usar en cada caso y las causas de morbimortalidad más evidentes, con el fin de intentar evitarlas.

  • MÉTODOS Un total de 225 pacientes (184 varones y 41 mujeres) fueron sometidos a trasplante cardíaco en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, desde mayo 1984 (fecha del primer trasplante) hasta octubre de 1997;

Se analizaron las complicaciones abdominales con una repercusión importante para el paciente y que, por tanto, requirieron hospitalización. El análisis se practicó de forma retrospectiva. En estos pacientes se valoró la edad, sexo e incidencias durante el acto quirúrgico.

  • Así mismo, se registró el intervalo de tiempo transcurrido desde el trasplante hasta la aparición de la complicación abdominal, clasificándose en: inmediata ( 1 año);
  • Finalmente, se valoraron la probable implicación de los fármacos inmunodepresores administrados al paciente y la presencia de rechazo agudo en la aparición y evolución de la complicación abdominal;

RESULTADOS Se detectaron 35 complicaciones abdominales graves en un total de 29 pacientes, lo que supone una incidencia del 12,9%. De estos pacientes, 26 eran varones y 3 mujeres. Las edades oscilaron entre 13 y 67 años, siendo el promedio de 50,5 años. Entre las incidencias quirúrgicas durante el trasplante cabe destacar el sangrado, siendo muy importante en el caso de un paciente con una trombopenia de origen desconocido.

  1. En el postoperatorio inmediato todos los enfermos precisaron la administración de fármacos vasoactivos;
  2. Al analizar el intervalo de tiempo transcurrido desde el trasplante hasta la aparición de la complicación abdominal se observó que un 14,3% ocurrieron de forma inmediata (principalmente hemorragias digestivas), un 20% fueron intermedias (predominando las perforaciones del tracto digestivo), un 22,9% tardías (repitiendo en frecuencia las hemorragias digestivas), y un 42,9% diferidas (donde incidieron las pancreatitis agudas) (tabla 2);

El tratamiento inmunodepresor se basó en la administración de prednisona a dosis entre 5 y 500 mg/día y ciclosporina a dosis habituales de 100-300 ng/ml según los valores aconsejados por la Sociedad Española de Cardiología. Además, 10 pacientes recibieron azatrioprina a dosis de 4-175 mg/día (siendo las dosis habituales de 100 mg/día), 4 pacientes ATG y 1 paciente recibió OKT3 (2,5 mg/día durante 7 días) por rechazo agudo muy grave.

  1. Las complicaciones abdominales que se detectaron se exponen en la tabla 3, donde se puede observar que la más frecuente es la hemorragia digestiva seguida de la perforación de víscera hueca, el hematoma de pared y la pancreatitis aguda;
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Estas complicaciones se presentaron en el contexto de rechazo agudo grave en 12 de los 29 pacientes. En 5 de estos casos, la complicación abdominal fue una hemorragia digestiva alta (de un total de 6 pacientes), un paciente presentó una hemorragia digestiva baja, 3 pancreatitis aguda, 2 perforación de víscera hueca y uno hemoperitoneo masivo.

Hemorragias digestivas En 11 pacientes se detectó hemorragia digestiva, siendo alta en 6 pacientes y baja en 5. La etiología de las hemorragias altas fue: lesiones agudas difusas de la mucosa gástrica (LADMG) en 2 pacientes y ulcus duodenal (UD) en 4 pacientes.

En las bajas se detectaron 2 hemorragias no filiadas autolimitadas (en un caso coincidiendo con plaquetopenia de 50 × 10 9 /l), 1 caso de angiodisplasia de ciego, otro caso de isquemia mucosa en un megacolon y, finalmente, 1 paciente con un pólipo benigno de colon.

En cuanto al tratamiento que recibieron, observamos que las LADMG fueron tratadas con dosis terapéuticas de omeprazol (80 mg/día i. Los cuatro pacientes con UD fueron sometidos a esclerosis endoscópica, fracasando en un paciente con 52 × 10 9 /l plaquetas que precisó cirugía en forma de vagotomía, piloroplastia y sutura del ulcus.

Cabe destacar que este paciente volvió a resangrar al cabo de un mes, practicándose una antrectomía y reconstrucción mediante técnica de Billroth II por nuevo fracaso de la escleroterapia. En cuanto a las hemorragias bajas, la isquemia por megacolon se autolimitó y no precisó medidas terapéuticas, el pólipo fue extraído endoscópicamente sin complicaciones y la angiodisplasia fue sometida a cirugía, practicándose una hemicolectomía derecha.

Todos los pacientes tomaban un protector gastroduodenal: ranitidina, 300 mg/día, u omeprazol, 40 mg/día como segunda elección en caso de intolerancias a ranitidina o altas dosis de corticoides. Como se ha comentado con anterioridad 5 de los 6 pacientes con hemorragia digestiva alta presentaban, en el momento de la complicación, un rechazo agudo al órgano trasplantado, falleciendo finalmente 2 de estos pacientes.

Todos ellos tomaban dosis altas de inmunodepresores cuando se produjo la hemorragia. El paciente con el UD que precisó una antrectomía falleció debido a una sepsis por Klebsiella, y un paciente con LADMG murió también por sepsis, en este caso atribuida a Candida.

También falleció el paciente al que se le practicó una hemicolectomía derecha por angiodisplasia, que también tomaba dosis altas de inmunodepresores por episodio de rechazo agudo. Este paciente fue eviscerado por necrosis masiva de la pared y murió por fallo multiorgánico.

Perforaciones intestinales Ocho fueron los casos detectados y el dolor fue el síntoma principal en todos ellos, añadiéndose inestabilidad hemodinámica en 1 caso, sangrado digestivo alto en otro, y distensión abdominal con intolerancia oral e insuficiencia renal en un tercer caso.

El diagnóstico se estableció mediante pruebas complementarias en 6 casos: radiografía de abdomen en 2 pacientes (en los que se observaba una oclusión intestinal, orientándose como tal a priori ); visualización de líquido libre en la ecografía en un caso; una TAC abdominal en 2 pacientes, que puso de manifiesto un neumoperitoneo; un paciente tuvo como clínica inicial una mínima hemorragia digestiva alta y la fibrogastroscopia demostró una perforación cubierta por epiplón que no precisó tratamiento; en un séptimo caso se visualizó salida de líquido fecaloideo en una diálisis peritoneal y, finalmente, en un caso se indicó una laparotomía exploradora directa.

La etiología de la perforación fue variada. Los casos que presentaron como manifestación inicial una oclusión fueron debidos a vólvulos (uno de ciego y otro de sigma), que se perforaron posteriormente en ciego por sufrimiento; hubo 2 pacientes con diverticulitis complicada, perforación de sigma en un paciente secundaria a úlceras por citomegalovirus (CMV), 2 individuos presentaron perforaciones iatrógenas (una en el nivel rectosigma por enemas de limpieza y otra cólica por lesión durante la diálisis peritoneal) y, finalmente, el caso ya descrito secundario a ulcus duodenal.

Analíticamente se detectó leucocitosis en 3 casos, leucopenia en 2 casos y analítica normal en 3 casos. Así mismo, se apreció plaquetopenia severa en 3 de los 8 enfermos. La intervención quirúrgica se indicó, pues, en 7 pacientes: hemicolectomía derecha en el vólvulo de ciego, cecostomía en el vólvulo de sigma perforado en ciego, sigmoidectomía y operación de Hartmann en las diverticulitis, intervención de Hartmann en la perforación por CMV, colostomía izquierda en loop en la perforación rectal, y sutura de perforación en la lesión por diálisis.

La cirugía se practicó dentro de las primeras 24 h del inicio de la clínica en 4 casos, dos a las 36 h y, finalmente, el vólvulo de sigma fue intervenido a las 48 h, tras intentar medidas conservadoras de la oclusión. En el apartado de morbilidad destacaron un hematoma pélvico, necrosis o hundimiento de colostomía en las sigmoidectomías y la aparición de rectorragias en el vólvulo de sigma, practicándose una nueva intervención en la que se visualizó una necrosis de colon, por lo que se llevó a cabo una colectomía subtotal.

  1. La incidencia de fallecimiento fue del 28,5% (2 pacientes), por fallo multiorgánico en el paciente con úlceras por CMV y el que estaba en tratamiento con diálisis peritoneal, ambos en el contexto de rechazo agudo del órgano trasplantado;

Hematoma de pared Se han detectado, por dolor intenso, 4 hematomas severos: 2 casos en la vaina anterior de los rectos, un caso de localización inguinal tras cateterismo, y otro caso en el psoas izquierdo. La TAC abdominal fue el método para llegar al diagnóstico en la mayoría de ellos.

  • El tratamiento fue médico en todos los casos;
  • Ningún paciente recibía tratamiento anticoagulante y, en todos, el recuento plaquetario fue normal;
  • Pancreatitis aguda Los tres casos se presentaron como un cuadro de dolor abdominal intenso en hemiabdomen superior;

El diagnóstico se realizó al detectar analíticamente un aumento de amilasas y lipasas en sangre. La ecografía abdominal fue normal en un caso, demostró la presencia de coledocolitiasis en otro y un seudoquiste en la cabeza de páncreas en el tercero. Este último fue confirmado también mediante TAC abdominal.

  1. Los tres pacientes eran tratados con prednisona, ciclosporina y azatrioprina a dosis importantes por encontrarse en fase de rechazo agudo del órgano trasplantado;
  2. El origen de la pancreatitis fue biliar en 2 casos y el tercero tenía antecedentes de infección por CMV y por virus del herpes simple (VHS), mientras que los otros no;

La cantidad de linfocitos en sangre era superior a la normal en este paciente (68%), y normal en los otros dos. Las concentraciones de leucocitos fueron normales en los tres pacientes. Las cifras de calcemias fueron normales en 2 de ellos y algo elevadas en el caso de coledocolitiasis.

  1. La función renal estaba alterada en 2 casos, siendo muy importante en el caso del seudoquiste desencadenando la muerte del paciente;
  2. Obstrucciones intestinales Dos de ellas fueron seudoobstrucciones por una retención fecal importante con clínica y radiología simple de abdomen compatibles con oclusión, y fueron tratadas con enemas de limpieza;

El tercer caso fue debido a una obstrucción de íleon terminal por adenomas, practicándose una resección segmentaria de íleon. La anatomía patológica demostró que se trataba de un linfoma. Este paciente era tratado con una pauta inmunodepresora habitual (prednisona y ciclosporina).

La cantidad de linfocitos en sangre periférica era normal. Hernias complicadas Los 2 casos detectados se diagnosticaron al hallar una masa dolorosa e irreductible, una de localización inguinal y otra en una antigua eventración de laparotomía.

Ambos casos fueron resueltos mediante una cura radical y colocación de una malla de contención. En ninguno de los 2 enfermos se halló leucocitosis en la analítica. Litiasis biliar complicada Se han detectado 2 casos de colecistitis aguda y 1 caso de coledocolitiasis, presentándose los tres con dolor en el hipocondrio derecho, al que se añadió fiebre e ictericia en la coledocolitiasis (colangitis).

  • Analíticamente ninguno de los tres presentó leucocitosis;
  • El diagnóstico fue confirmado mediante la ecografía abdominal;
  • El tratamiento fue médico en los 3 casos;
  • En el caso de coledocolitiasis se practicó colangiografía retrógrada endoscópica (CREP) y extracción de cálculos;

En 2 casos se practicó una colecistectomía laparoscópica diferida. Hemoperitoneo Ha aparecido un solo caso de hemoperitoneo espontáneo en el contexto del trasplantado cardíaco. Se trata de un paciente que presentó un rechazo agudo al órgano trasplantado y que manifestó de forma súbita un shock hipovolémico y hemotórax izquierdo en el contexto de una encefalitis.

Además del descenso de hemoglobina se detectó una plaquetopenia de 66 × 10 9 /l. La TAC abdominal urgente puso de manifiesto un hemoperitoneo por rotura patológica de bazo. El paciente murió antes de poder ser intervenido quirúrgicamente.

La necropsia demostró una infección por Toxoplasma y por CMV generalizada. La morbilidad final en el contexto del paciente trasplantado tuvo lugar en 8 casos (27,5%). En nuestra serie, la mortalidad fue de 7 casos (24,1%) de los cuales sólo 1 (14,3%) se atribuye directamente a la causa abdominal, y el resto son secundarios a fallo multiorgánico.

Todos los fallecimientos tuvieron lugar dentro del contexto de rechazo agudo al órgano trasplantado (tabla 4). DISCUSIÓN Las complicaciones abdominales detectadas en los pacientes sometidos a trasplante cardíaco han sido en nuestra serie de un 12,4%, tasa semejante a la detectada en la bibliografía 1-5,7.

Este porcentaje es lo suficientemente relevante como para tenerlo en cuenta en el seguimiento de un paciente trasplantado. Su morbilidad y su mortalidad, de un 27,5 y 24%, respectivamente 1-6 , deben exigir al clínico una máxima atención. Las causas de estos porcentajes son varias, y las intentaremos analizar a continuación.

La medicación inmunodepresora desempeña un papel importante en la patogenia de estas complicaciones. La prednisona es un corticoide que actúa inhibiendo la secreción de la interleucina (IL) 1 e IL-6, de manera que previene la liberación de IL-2 por parte de los linfocitos T.

Por su amplia acción puede tener muchos efectos secundarios, entre los que cabe destacar los efectos metabólicos (hiperlipemias e hiperglucemias, hipercalcemias, hipertensión arterial), aparición de úlceras gastroduodenales, provocar un retraso de crecimiento en los niños o aparición de cataratas 8.

Los corticoides tambien tienen la propiedad de inhibir los fenómenos inflamatorios. Así mismo, pueden provocar una alteración de los depósitos de colágeno y, por tanto, una alteración de la cicatrización 9.

La ciclosporina es una sustancia inmunorreguladora que actúa en la etapa temprana de la activación de los linfocitos T, inhibiéndola, bloqueando la síntesis y la liberación de IL-2 8,10. No altera la fagocitosis ni la hematopoyesis. Como efectos secundarios existe la posibilidad de provocar una alteración de la función renal y hepática 8,10,11 , pancreatitis 10-14 , neurotoxicidad en forma de parestesias, temblores, tendencia a la somnolencia y, a veces, coma 8.

También puede provocar hipertricosis, hiperplasia gingival, hiperpotasemia, plaquetopenia y aparición de linfomas por la reactivación del virus de Epstein-Barr 8,13. La azatrioprina es un derivado de la 6 mercaptopurina y actúa inhibiendo la síntesis de los ácidos nucleicos, evitando así la proliferación de las clonas celulares 8.

Sus efectos secundarios se basan en una plaquetopenia y leucopenia 10 , pancreatitis y colostasis, principalmente 1,10-19. El efecto sobre la mucosa gastroduodenal de los corticoides hace que las hemorragias digestivas por ulcus duodenales o LADMG sean muy frecuentes 1 , sobre todo cuando se deben aumentar las dosis administradas por problemas de rechazo agudo al órgano trasplantado, como se aprecia en nuestra serie.

La capacidad antiinflamatoria de la prednisona provoca que la clínica derivada de la complicación abdominal (signos flogóticos, dolor, fiebre, leucocitosis) no esté presente en estos pacientes, enmascarando las perforaciones de vísceras huecas, las colecistitis, las diverticulitis o incluso las pancreatitis, lo que retrasa el diagnóstico 1,18.

Si bien los tres fármacos pueden provocar una trombopenia y aparición de hemorragias digestivas y hematomas, en nuestra serie el recuento plaquetario, en caso de hematomas, fue normal. La explicación a este fenómeno podría ser una mayor fragilidad capilar por la administración crónica de corticoides 9.

La interferencia con la inmunidad comporta una menor resistencia a agentes patógenos triviales en forma de enfermedades oportunistas. De esta manera, observamos infecciones por CMV que provocan ulceraciones digestivas con perforación o sangrado.

También puede provocar una afectación de bazo con rotura final de éste. Se ha observado también que, al administrar dosis altas de inmunodepresores (más frecuente en las fases de rechazo agudo), aumenta la frecuencia de procesos sépticos por bacterias (p.

ej. , Klebsiella ) o bien hongos, como Candida. El CMV también puede provocar pancreatitis 1,12,14,18,19. Thomas 17 no pudo probar esta asociación estadísticamente, mientras que otros autores la afirman por la presencia de inclusiones de CMV en células acinares 14.

También se describe que la pancreatitis asociada a CMV es más severa y causa una mayor mortalidad 1. En nuestros tres casos de pancreatitis, la etiología puede ser multifactorial: aunque en 2 pacientes el origen fue atribuido a litiasis biliar 13 y en el tercer caso a infección por CMV, no se puede descartar la influencia de la ciclosporina en su patogenia, ya que los tres pacientes la tomaban, e incluso en un caso se añade la azatrioprina.

  1. Así mismo, un paciente también tenía cifras de calcemia elevadas en los días previos y durante el cuadro de pancreatitis, y teniendo en cuenta que la hipercalcemia se considera también una potencial precursora de la inflamación pancreática 12-14,17-19 , no debe desestimarse;

Las pancreatitis precoces (> 30 días) pueden tener como etiología la hipoperfusión de la glándula durante la circulación extracorpórea 3. En nuestra serie no se ha detectado ningún caso. La posibilidad de provocar linfomas que tiene la ciclosporina 10 se corrobora en el caso del paciente que sufrió una oclusión intestinal por adenomas tubulovellosos, cuya anatomía patológica confirmó el diagnóstico de proceso linfoproliferativo.

La causa más frecuente de obstrucción es la retención fecal, denominada seudoobstrucción. Ésta puede ser debida a una alteración autonómica tras la manipulación cardíaca, procesos isquémicos, uso de altas dosis de corticoides que provocan un íleo o bien el uso de analgésicos derivados de la morfina 1.

Las colecistitis agudas en nuestra serie son de origen biliar. Esto puede ser atribuido, entre otras causas, a la acción que tiene la ciclosporina sobre el metabolismo de la bilis, contribuyendo a la litogénesis 11. Deben tenerse en cuenta también las alitiásicas debidas a hipotensión arterial, ayuno prolongado, diabetes mellitus e infecciones 3,15.

Morbilidad y mortalidad Según el informe del Registro Nacional de Trasplante Cardíaco 20,21 , la mortalidad precoz media en España (primeros 30 días postrasplante) es del 15,5%, siendo las causas más frecuentes de muerte el fallo primario del injerto, la infección y el fallo multiorgánico.

A partir del primer año postrasplante, la causa más frecuente es el rechazo agudo, seguida de la muerte súbita, infecciones y tumores 22. Se trata de pacientes con importantes factores de riesgo asociados, sin tener en cuenta la enfermedad que provoca el trasplante.

  • Estos factores de por sí ya influyen negativamente en la evolución clínica de un paciente no trasplantado, por lo tanto, es lógico pensar que en este tipo de pacientes el pronóstico será peor;
  • Se trata de pacientes broncópatas por su adicción al tabaquismo, hipertensos por arteriopatías o la propia cardiopatía, hepatópatas por infecciones virales o por el enolismo, con insuficiencia renal primaria o secundaria, y diabéticos 18 , entre otros procesos;

Por otro lado, en nuestra serie se observa también un aumento de necrosis de colostomías o intestinales y evisceraciones. Esto se puede atribuir a una hipoproteinemia de base, infección de herida y, sobre todo, a una inhibición por parte de los corticoides del proceso de cicatrización.

  1. Todos estos factores relatados anteriormente nos ayudan a comprender por qué la mayoría de los paciente mueren por fallo multiorgánico, como consecuencia de un conjunto de problemas en serie que el paciente inmunodeprimido no puede superar;

Según lo observado en nuestra revisión, el rechazo del órgano injertado que llega a provocar la muerte del paciente no es consecuencia directa del problema abdominal, sino que es el desencadenante de éste, ya sea en forma de sepsis, hemorragias o perforaciones por las altas dosis de inmunodepresores que se administran en esos momentos.

  • Otro punto distinto que hay que considerar es el diagnóstico de todas estas complicaciones;
  • Por lo expuesto anteriormente sabemos que la clínica es poco expresiva y aporta pocos datos 1,3,18;
  • La mayoría de las veces se trata de un dolor abdominal inespecífico o la visualización de un sangrado en fases evolucionadas del proceso;

La mayoría de nuestros diagnósticos se basaron en pruebas complementarias en forma de radiografía de tórax o de abdomen, pero la ecografía abdominal y, sobre todo, la TAC abdominal fueron las pruebas más útiles. En el caso de las hemorragias, la fibrogastroscopia fue de muchísimo valor 3.

Analíticamente, los datos son muy inespecíficos y no constituyen una fuente valorable en su totalidad, excepto en el caso del aumento de amilasas y lipasas para las pancreatitis 18. CONCLUSIÓN Podemos afirmar que las complicaciones abdominales graves son un hecho frecuente en los pacientes sometidos a trasplante cardíaco.

Esta observación parece estar claramente relacionada con la medicación inmunodepresora y con la enfermedad infecciosa asociada al trasplante, y sobre todo, al rechazo agudo. La ausencia de manifestaciones clínicas evidentes en estas situaciones obliga a un diagnóstico lo más precoz posible, basándose en un indispensable alto grado de sospecha y el empleo de exploraciones complementarias, como la TAC, ecografía o fibrogastroscopia.

¿Qué causa el dolor abdominal agudo?

Causas del dolor abdominal agudo El dolor puede surgir por muchas causas, como infección, inflamación, úlceras, perforación o rotura de órganos, contracciones musculares descoordinadas o bloqueadas por una obstrucción, y obstrucción del flujo sanguíneo que impide la irrigación de los órganos.

¿Qué es bueno para el dolor abdominal?

Probióticos – Los probióticos son suplementos que contienen bacterias beneficiosas para el intestino, siendo recomendados para regular la flora intestinal y aumentar las defensas del organismo. Algunos ejemplos son: Enterogermina, Lacteol, Floratil, Liolactil y Proflor.